La crónica | Un histórico que sobrevive La llegada de Cabero cambió la mentalidad de una plantilla, que ahora tiene más capacidad de reacción en los momentos críticos que se le presentan en los partidos
09 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El Lemos jugará la próxima temporada en Tercera División, siempre y cuándo mantenga la línea de juego de los últimos partidos. Este plantel ha sufrido una metamorfosis importante, sobre todo desde la llegada de Miguel Ángel Cabero. Un técnico podrá saber más o menos de fútbol, pero el trato con los jugadores y el actuar como psicólogo en los momentos más delicados es garantía de reacción. Los futbolistas que componen la actual plantilla del Lemos están con su técnico. Como alguno reconocía, se trata de un entrenador atípico, en el sentido de que si el futbolista se equivoca nunca le recrimina ni le humilla, al contrario, siempre está esa palmadita en la espalda para animarle e intentar que lo haga mejor. También es de los pocos técnicos que si se equivoca en el planteamiento del partido, no sólo lo reconoce ante los medios de comunicación, lo hace también ante el grupo. El plantel lemista no tiene fisuras y camina con paso firme hacia la permanencia. Si no se dieran esas circunstancias, anteriormente mencionadas, el Lemos estaría actualmente hundido. En la anterior etapa no existía la capacidad de reacción, todo era negativo, pero no se ponían las vendas necesarias para taponar las heridas. Ahora, no sólo eso pasó a la historia, sino que el entrenador sabe buscar las soluciones. El jueves pasado, junta, cuadro técnico y futbolistas celebraron una cena de confraternidad, decisión acertada en un momento clave de la temporada. Algunos futbolistas no fueron, pero por circunstancias personales, antes el que no iba era porque no estaba implicado ni con el proyecto ni con el grupo. Hablamos de tranquilidad y estabilidad a pesar de que a los futbolistas se le adeudan tres meses de nóminas, problema que el presidente tratará de solucionar esta misma semana. Los futbolistas le creen, porque además tienen el respaldo de su técnico, que es uno más. De continuar esta simbiosis entre todos los estamentos de la entidad, al que hay que sumar el público de A Pinguela, que está muy comprometido con su equipo, el Lemos acabará con tranquilidad la temporada, y no tendrá que esperar a finales de junio para poder empezar a planificar la temporada. Un lunar El único problema del club es la limitación de efectivos en la junta directiva. Mariano debe rodearse de más gente de su confianza, sobre todo para trabajar apartados como el publicitario, que si a equipos como Verín u otros de preferente le reporta 60.000 euros, porque el Lemos no puede también aprovecharse de esta circunstancia. Es cuestión de compromiso.