El personal de Begasa confía en que E.On mantenga su sede en Lugo

La Voz D. C. | LUGO

LEMOS

Entre trabajadores y clientes de la eléctrica existe expectación ante el futuro

04 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Con sorpresa y a la expectativa de los posibles cambios que se puedan producir a partir de ahora recibieron los trabajadores de Barras Eléctricas Galaico Asturianas su incorporación al grupo alemán E.On. Sin embargo, por el momento todo son conjeturas sobre el futuro de la veterana eléctrica, que en los últimos años cambió de manos en cuatro ocasiones, según reconoce el presidente de su comité de empresa, José Luis Lombao, quien también es miembro de la sección sindical estatal de Enel-Viesgo. Lombao se queja de haberse enterado por los medios de comunicación del cambio patronal y de una manera tan súbita. Sin embargo, reconoció que los 87 trabajadores, cifra que incluye al personal directivo, están acostumbrados a variaciones en la propiedad. Según dijo, estaban atentos a la maniobra de compra de Endesa, pero el desenlace no lo esperaban. Sin información El presidente del comité de empresa insistió en que la operación se gestó en altas instancias económicas y políticas, a las que no tuvieron acceso, como tampoco la mayor parte de los directivos. Confía en mantener una reunión en breve con directivos de la compradora para recibir información sobre los planes de los nuevos dueños para poder transmitir esa información a los integrantes de la plantilla. El responsable del comité de la empresa que proporciona suministro a 39 ayuntamientos de la provincia, entre ellos el de la capital, una localidad coruñesa y dos asturianas limítrofes con A Fonsagrada, confía en que no haya grandes cambios. «Esperamos -dijo- que todo siga máis ou menos igual. Creemos que sería convinte manter os nomes de Viesgo e Begasa e que ambas manteñan as súas sedes sociais». Garantías El presidente del comité recordó que desde la venta a Endesa la plantilla mantiene una serie de garantías que les permiten mirar con cierta tranquilidad al futuro y a las que no están dispuestos a renunciar. Los más de 150.000 clientes de la eléctrica también están a la expectativa de las repercusiones que la operación pueda tener en el servicio y de los cambios que podrían producirse, pese a que los anteriores no fueron apreciados.