Crónica | Cañistas que se las saben todas Los permisos para el acotado de Monforte en Semana Santa ya están acaparados. Al establecimiento encargado de venderlos no le asignaron ninguno entre los días 5 y 10 de abril
20 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.¿Le apetecería pegar unos lances en el acotado del Cabe en las vacaciones de Semana Santa? Si no es socio de Val de Lemos, o uno de los afortunados que ya han acaparado los permisos, mejor que vaya buscando otro plan. El listado de cotos disponibles que recibe de Medio Ambiente el establecimiento autorizado para expedirlos no da ninguna opción en el río de Monforte entre los días 5 y 10 de abril. La consellería asigna al coto del río Cabe 16 permisos por jornada de pesca. Ocho corresponden a Val de Lemos, que los sortea entre sus integrantes, y los ocho restantes quedan para los pescadores que no resulten agraciados o que no pertenezcan a esta sociedad deportiva. Lo habitual hasta hace poco era que estos permisos de acceso libre saliesen a la venta en su totalidad en el lugar autorizado, que en Monforte es la casa de turismo rural de Ribas Altas. En las dos últimas temporadas de pesca, sin embargo, el sistema tradicional ha cambiado. A través de una dirección en Internet ( www.xunta.es:444/pescafluvial/ ) la consellería brinda la oportunidad de participar por vía telemática en el sorteo de permisos de pesca, consultar su disponibilidad e incluso adquirirlos. En el caso de los ocho cotos del Cabe, explica el delegado de Val de Lemos, Roberto Martínez, una parte fue vendida por la Administración mediante este sistema y el resto fueron comprados por la sociedad de pesca monfortina. El problema que plantea la venta por Internet es que se trata de una fórmula que ha tenido escasa difusión entre los pescadores, que por desconocimiento o por costumbre mayoritariamente continúan buscando los cotos en los establecimientos autorizados para su venta. Por otro lado, desde el comienzo de la temporada la dirección en Internet a la que pueden recurrir da un error que no permite visualizarla, por lo que cabe suponer los permisos asignados se reservaron con anterioridad. Una contrariedad Para los responsables de la casa de turismo rural de Ribas Altas este nuevo sistema supone una seria contrariedad. «Hay clientes de fuera que hicieron reservas para Semana Santa pensando en poder pescar y ahora habrá que llamarlos para decirles que no hay cotos. La pérdida no es sólo para nosotros. Esa gente un día sale de pesca y otro se va a conocer Monforte o sube en el catamarán», señala la propietaria. Lo cierto es que las fórmulas de asignación de los cotos, y muy en especial los de la primera jornada de pesca, aún son un misterio para la mayoría de los pescadores. La asignación se hace por sorteo, previa presentación de solicitudes allá por el mes de noviembre, en un proceso que no tiene mayor publicidad que la inserción de un anuncio en el DOGA . Según la ley, los permisos que se ponen a la venta en los establecimientos autorizados deben estar disponibles en su totalidad cuando estos abren sus puertas. La realidad, a todas luces, es otro cantar.