Crónica | Operan a una sarriana de vacaciones en Francia Las familias de acogida de la región de Mûr se volcaron para ayudar a Liliana Armesto, que estaba con sus compañeros de La Merced en un intercambio con el liceo Saint Joseph
07 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La extraordinaria relación entre las ciudades hermanadas de Sarria y Guerlédan está más que probada después de varios años de intercambios, pero desde la pasada semana los lazos son todavía más fuertes. El hermanamiento entre pueblos dio paso al intercambio entre centros educativos y el liceo Saint-Joseph y el colegio La Merced iniciaron el año pasado su relación con la estancia de varios alumnos del centro bretón en Sarria. Este año tocaba la devolución de visita y los sarrianos iniciaron su viaje a Bretaña el pasado domingo. Entre los 21 ilusionados componentes de la expedición estaba Liliana Armesto, que disfrutó de unos días de asueto en Futuroscope. El martes 26 de febrero llegaban a la ciudad de Mûr y ya pernoctaba con su familia de acogida. Alrededor de la medianoche de ese mismo día comenzó a notar unos fuertes dolores abdominales y pocas horas después ingresaba en un hospital. El miércoles por la mañana le diagnosticaban una apendicitis con riesgo de pericarditis, por lo que la intervención quirúrgica era urgente. «No pasé miedo por tener que someterme a una operación, sólo deseaba que cuanto antes hicieran la intervención para librarme de aquellos dolores tan intensos», dijo Liliana Armesto. Al ser menor de edad, tuvieron que solicitar la autorización de su padre para comenzar la operación. «A las 9 me localizaron y les mandé el permiso cuanto antes. Apenas una hora después ya la estaban operando», dijo su padre, Luis Armesto. El progenitor no encontró vuelos para llegar a Mûr cuanto antes y tuvo que hacer un viaje de autobús de 20 horas. Tuvo la fortuna de estar acompañado de una sarriana que está estudiando en Rennes y que hace sus prácticas de periodismo en La Voz de Galicia, Laura López. «Fue una ayuda muy importante, me ayudó en todo y me hizo el viaje mucho más agradable, fue una bendición encontrarla», dijo Luis Armesto. A su llegada a Bretaña Liliana ya estaba en plena recuperación y ella misma se encargó de calmar a su padre. «Era lógico que estuviera preocupado, pero yo ya estaba bien y por lo tanto más tranquila». El apoyo de los miembros del comité de hermanamiento, sobre todo el del presidente Philippe Remaud y el del director del liceo, Patrick Launay, fueron muy importantes para Liliana Armesto. «En ningún momento me sentí sola y cada cosa que necesitaba ellos la solucionaban. La verdad es que sentirse acompañada en un momento tan complicado y lejos de tu país es vital». Luis Armesto también fue objeto de todo tipo de atenciones desde que llegó a Mûr. «Philippe nos hizo sentir como en casa y consiguió que pasáramos con mucha tranquilidad un trago tan amargo. Nunca estuve sólo y siempre conté con todo tipo de atenciones». Después de unos días ingresada en el hospital, Liliana pasó la convalecencia en el domicilio de Philippe, acompañada de su padre y con todo tipo de atenciones. «La realidad es que no les podemos pedir nada más ni podremos agradecerles todas las atenciones que tuvieron con nosotros. Son una gente maravillosa a la que siempre les estaré agradecida», concluyó Liliana Armesto. Ayer por la tarde llegaban a Sarria a esperar que este verano los visite la gente de Guerledan con la que están más hermanados que nunca.