Los achuchones de la Morreau

La Voz

LEMOS

Ciudadanos La exuberante artista francesa repartió abrazos entre sus fans en Taboada y tuvo que interrumpir momentáneamente su espectáculo por un percance con el sujetador

19 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Menudo fin de fiesta en el Caldo de Ósos de este año. La Década Prodigiosa y Yanko amenizaron una espera que se hizo casi interminable para las más de quinientas personas que se dieron cita en Taboada para ver -decir escuchar sería una hipocresía- a la siempre exuberante Marlene Morreau . Y la artista francesa no desilusionó a sus fans. Con un vestuario más bien ligero, la Morreau se bajó del escenario en el aperitivo de la actuación para saludar cariñosamente al público masculino que se había situado en primera fila. Si nos fiamos de las exclamaciones de la cantante, más de uno se agarró a ella como a un chaleco salvavidas. No sabemos si el numerito estaba preparado o no, pero ya en pleno show la Morreau reventó el sujetador por una costura y tuvo que ir a cambiarse al camerino. Interpretaba en ese momento el conocido Sex bom , de Tom Jones, y entre el público ya sobraban las chaquetas. Rocío Caamaño , ganadora del Supermáster de la televisión gallega, puso como pudo el broche final al concierto. Cantó de maravilla, pero la peña seguía dándole vueltas al Sex bom de la Morreau. Mucho político En la inauguración de la feria, el alcalde de Taboada, José Ramos Ledo , estuvo arropado por varios compañeros de partido como los parlamentarios Dámaso López , Susana López Abella y Julio Padilla , y los regidores de Chantada, Manuel Varela , y de Sober, Raquel Arias . Pese a ser un feudo popular, los socialistas no anduvieron a la zaga y por el recinto ferial desfilaron el senador Luis Ángel Lago , los diputados Ismael Rego y Margarita Pérez Herraiz y el alcalde de Monterroso, Antonio Gato Soengas . También se dejó ver por allí el delegado de Sanidade en Lugo, Miguel Ángel Rodríguez . Esperemos que se lo haya pasado bien y ponga su grano de arena para que el sector del vino no salga malparado de los planes del ministerio. Porque si alguien en Madrid pretende equiparar el botellón con las celebraciones gastronómicas, es mejor que ponga gafas.