Juzgan a un hombre que insultó a su compañera por cuestiones de celos

La Voz LA VOZ | LUGO

LEMOS

?ueve meses de prisión es la pena que solicitó ayer el fiscal para J. F. M., un hombre acusado de malos tratos a su compañera sentimental. La vista, un juicio rápido, se celebró en el Juzgado de lo Penal número 1 de la capital lucense. Los hechos que le imputa la acusación pública tienen fecha del pasado 20 de enero. Hasta finales del 2006, el imputado mantuvo una relación sentimental con la presunta víctima que, al parecer, fue objeto de insultos y también amenazas. J.F.M., no negó que hubiese amenazado a la mujer que trabajaba de camarera en un bar de Monterroso. Lo hizo porque creía que enseñaba los pechos a los clientes. El fiscal le pidió aclaraciones sobre este extremo y él respondió que las amenazas las efectuaba porque era muy celoso y no soportaba que ella hablase con los clientes del establecimiento de hostelería. El imputado, sin embargo negó categóricamente que hubiese amenazado de muerte a la ex compañera. Contó que habían discutido en el bar y que, cuando fue a su casa, en la que vive también ella, timbró insistentemente, pero no logró que le abriesen la puerta. Al parecer, las insistencias de J.F.M motivaron el enfado de la afectada que optó por avisar a la Guardia Civil. Sentado y llorando Cuando los agentes llegaron a la casa donde estaban ocurriendo los hechos se encontraron al imputado sentado en el rellano de la puerta llorando. Supuestamente cuando se percató de la presencia de los componentes de la Benemérita intentó escapar. De acuerdo con lo manifestado por los agentes, en base a la declaración efectuada por la víctima, en un momento dado llegó a ser amenazada de muerte con un cuchillo. Incluso comentaron que tras la detención de J.F.M., éste les comentó que su ex compañera no le iba a durar ni quince días. Este extremo, sin embargo, fue negado por el acusado que manifestó que no se acordaba de tal imputación porque aquella noche había bebido. La víctima no quiso prestar declaración en el juicio. El abogado defensor de J.F.M., pidió que éste fuese absuelto por considerar que los hechos que le imputaban no eran constitutivos de delito. «El 95% de la población dice alguna vez a alguna persona: te voy a matar. Eso no significa una amenaza seria», destacó el letrado restando importancia a las amenazas de que pudo haber sido víctima la mujer. El fiscal, sin embargo, siguió manteniendo sus planteamientos iniciales.