En busca de la armonía entre los edificios y su entorno

LEMOS

BLANCO

Crónica | Reforma de la Rúa Maior El nuevo diseño de esta calle del casco histórico respeta por completo la trama actual a la vez que añade elementos contemporáneos para mejorar su imagen

02 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El diseño que ha preparado la oficina de rehabilitación de Sarria para la reforma de la Rúa Maior se ha basado en respetar por completo los elementos ya existentes al mismo tiempo que se introducen otros cuyo objetivo es buscar una armonización lo más perfecta posible entre el propio entorno de la zona y los edificios. La urbanización no experimenta cambios, aunque se introducirán varios elementos de mejora para mejorar y embellecer el entorno. A nivel global lo más significativo es la renovación del saneamiento, la fontanería y la eliminación de cables en las fachadas, que ahora serán subterráneos. Los sumideros corridos serán de granito en lugar de fundición, al igual que las bocas de recogida de agua. La pavimentación será en granito de losa abujardada gris alba de 40 por 80 excepto en casos puntuales. En lo que respecta a la iluminación, se colocarán luminarias ornamentales de estilo contemporáneo. En algunos lugares se cambiará el pavimento. Los dos casos más significativos son el cruce con la calle Conde de Lemos y el callejón de Lois. En ambos sitios se colocará granito de 6 por 6 por 6. En el primer lugar por el elevado tráfico que soporta la zona y en el segundo por motivos estéticos. En algunos lugares como las inmediaciones de la iglesia de Santa Mariña respetarán los grandes trozos originales de granito que hay en la zona. Delante del templo cambiarán la zona asfaltada de alquitrán por el pavimento proyectado para casi toda la actuación. Los peregrinos dispondrán de dos grandes monolitos confeccionados de pizarra negra pulida en los que encontrarán información sobre el municipio. Uno estará situado en las inmediaciones de Santa Mariña y el otro en la calle Marqués de Ugena. Una de las actuaciones que más despertarán la atención se llevará a cabo en la zona próxima al albergue público. En ese lugar construirán lo que se puede denominar como unas gradas para que los peregrinos que estén esperando a la apertura de las instalaciones para conseguir plaza puedan hacerlo cómodamente sentados o apoyados. La zona también será dotada con los correspondientes accesos para minusválidos de los que carece en la actualidad. En la parte final de la calle se realizará la obra civil necesaria para la colocación de contenedores subterráneos en previsión de que en un futuro inmediato la zona pueda contar con este servicio. Al final justo de la calle se reformará para adecuarlo con el entorno un muro de piedra rematado con una barandilla. Ambas cosas se cambiarán para adaptarlas al nuevo modelo. Los cambios ornamentales no se puede decir que sean demasiado significativos, pero sí que darán una nueva imagen a la zona, mientras que la renovación de servicios sí que será vital.