Crónica | Campaña de la Concejalía de Sanidad de Monforte El Ayuntamiento ofrece gimnasio gratis a los participantes en un programa para dejar de fumar. Entre los que lo consigan se sorteará una estancia en un balneario
29 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.A grandes males, grandes remedios. La Concejalía de Sanidad ofrece diversos incentivos a los fumadores que se animen a dejarlo a través de los programas que lleva a cabo la unidad asistencial de drogodependencias. Los más aplicados en la ardua tarea de abandonar el tabaco tendrán tres meses de gimnasio gratis. Entre los que accedan finalmente a la categoría de ex fumadores se sorteará además un fin de semana en el balneario de Augasantas. El responsable de la delegación local de Sanidad, Guillermo Díaz Aira, confía en que esta experiencia, pionera en el Ayuntamiento de Monforte, ofrezca un resultado satisfactorio, con el fin de repetirla en los próximos años. «Uno de los objetivos de la Consellería de Sanidade es combatir el tabaquismo. En la unidad municipal de drogodependencias funcionan desde hace tiempo programas para dejar de fumar, pero no siempre tienen la respuesta que nos gustaría. Pensamos que sería bueno dar algún tipo de incentivo para movilizar a los fumadores que están dispuestos a dejarlo», explica el concejal. La idea de ofrecer tres meses de gimnasio gratuitos se debe -explica- «a la importancia del ejercicio físico cuando se quiere dejar de fumar». Por lo que respecta al fin de semana en el balneario de Augasantas, se sorteará entre los participantes en el programa que consigan decir adiós al tabaco. Un objetivo que, según reconoce Guillermo Díaz, exige voluntad y fuertes dosis de sacrificio. Distintas opciones «Tampoco se trata de dejarlo en un día. Se pueden cumplir los objetivos fijados reduciendo la cantidad poco a poco. Conozco a una persoa que fumaba más de una cajetilla al día y ahora se apaña con cinco cigarrillos por la mitad. Es muy duro, pero creo que vele la pena», dice el concejal de Sanidad. La unidad asistencial de drogodependencias establece una hoja de ruta adaptada a las particularidades de cada persona que se acoge al programa para dejar de fumar. En unos casos se opta por ir reduciendo la dosis paulatinamente, mientras que en otros el corte con el tabaco es más radical. «Todo depende de la motivación o de lo que demande el fumador», explica Ana Sobrino, responsable del centro municipal, quien admite que dejar el tabaco «fácil, desde luego, no es». La unidad asistencial de drogodependencias ofrece desde hace tiempo programas para dejar el tabaco. El de este año, con los incentivos aplicados por la Concejalía de Sanidad, comenzó hace meses y concluirá a finales de año. Los veinte primeros participantes que consigan la abstinencia absoluta podrán acceder gratuitamente, durante tres meses, a los gimnasios monfortinos Neka o Lemos. Sea por los incentivos municipales, sea por la incidencia de las últimas medidas adoptadas por el Gobierno, el programa de este año está teniendo más éxito que en ediciones anteriores. Para Ana Sobrino, la Ley Antitabaco marca un antes y un después. «Desde enero ha aumentado la demanda de programas de este tipo, y no se trata de una percepción subjetiva, sino de datos objetivos. Otra cosa es que se consiga o no dejar de fumar», apunta la responsable de la unidad asistencial.