El pueblo «tomó» la palabra

LEMOS

Crónica | Pleno embarullado en Sarria Los murmullos, quejas y algún que otro improperio de los asistentes a la sesión interrumpieron a los políticos en numerosas ocasiones

28 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La constatación de que en Sarria los políticos ya se encuentran en plena precampaña desde hace unos meses no es una noticia a estas alturas. La novedad ahora es que, después de varias sesiones con bastantes normalidad tras lo sucedido al principio de la legislatura, el ambiente entre los asistentes al pleno como público vuelve a estar caldeado. La sesión de ayer se presumía relativamente tranquila en lo que a polémica se refiere debido a que la mayoría de los temas eran muy técnicos y poco propensos al debate político. La realidad fue completamente distinta y la relativa tranquilidad de la que hicieron gala los concejales se transformó en tensión y nerviosismo entre el público. Las continuas y, la mayoría de las veces, altisonantes intervenciones de los teóricos convidados de piedra merecieron continuos avisos de reprobación por parte del alcalde. La crispación alcanzó tales extremos que incluso uno de los asistentes llegó a enfrentarse verbalmente con un Policía Local que le conminó a que guardara silencio. Al final fueron los asistentes como público los que trasladaron su nerviosismo al estrado de los políticos y la parte final de la sesión se transformó en un cruce de acusaciones entre el alcalde y el portavoz del Partido Socialista. El mayor enfrentamiento de toda la sesión se produjo cuando José Antonio García, después de disculparse por presentar por vía de urgencia temas que conocían desde hace bastante tiempo, acusó a los socialistas de entorpecer la labor del Concello. Por su parte, Claudio Garrido, después de anunciar por activa y por pasiva que su formación no iba a votar en contra de los asuntos que plantearon de manera urgente entró en discusiones sin demasiado sentido y que no interesaban. El ejemplo que mejor escenifica las discusiones estériles es el escrito que alrededor de 200 vecinos de Oural presentaron para que el Sergas estudie la actuación de la nueva médica del centro de salud. El grupo de gobierno lo presentó por vía de urgencia a pesar de conocerlo hace meses y los socialistas se ampararon en esa falta de información para discutir no sobre la conveniencia del punto, sino sobre la carencia de información sobre el asunto. La misma historia se repitió en otro punto también introducido por vía de urgencia sin justificación.