Crónica | Retraso en la llegada de niños saharauis a Sarria Un problema con el visado motivó que tres de los seis menores que iban a pasar el verano con familias de acogida en la villa todavía no hayan podido llegar a Galicia
28 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El pasado lunes llegaron al aeropuerto de Lavacolla los niños saharauis que cada verano pasan casi tres meses con familias gallegas. En esta ocasión la alegría de las familias era un poco menor que otras veces, ya que 80 de toda Galicia no llegaron de los que 40 correspondían a Lugo y 3 a Sarria. El Concello sarriano se adhirió por primera vez a este programa que gestiona la asociación Solidariedade Galega co Pobo Saharaui y seis familias solicitaron la acogida de un menor. Sarria fue el tercer municipio de la provincia, superado únicamente por Lugo y Monforte, en número de solicitudes. Las seis familias, algunas con hijos y otras por el momento sin descendencia, pusieron toda la ilusión del mundo para preparar el momento en el que llegara a su casa el menor seleccionado. Habitaciones decoradas, visitas a las tiendas para comprar ropa y muchos juguetes fueron sólo algunos de los preparativos para el gran día. La decepción se produjo el pasado lunes cuando sólo llegaron tres de los niños tan esperados. En principio les dijeron que era sólo cuestión de tiempo y que llegarían el pasado martes, pero después les anunciaron que cabía la posibilidad de que no pudieran venir. Concello, asociación y administración española no tuvieron nada que ver en un problema que surgió en el punto de procedencia. Los niños viajan siempre en grupos y a cada grupo le extienden un visado colectivo con el nombre de todos sus integrantes. El primer grupo que ya viajó a España tiene todo en regla, pero los niños del segundo no tenían visado y por lo tanto no podían partir del aeropuerto de Argel. Esfuerzos Los servicios diplomáticos y la asociación redoblaron sus esfuerzos para trata de solucionar este inesperado inconveniente y parece que la situación todavía puede arreglarse. El consulado español en Argel está trabajando en el tema y ayer manifestaron que era muy posible que hoy estuviera solucionado el inconveniente del visado. Una vez que se arregle ese problema todavía hay que solucionar otro, encontrar vuelos. Argel es un pequeño aeropuerto que tiene un escaso tráfico aéreo. Fletar un vuelo chárter y más en un corto espacio de tiempo es una tarea muy complicada y por lo tanto la solución más sencilla es acoplar a grupos pequeños de niños en vuelos comerciales, aunque tampoco hay demasiados. Con esos condicionantes, es muy probable que los niños sí puedan venir a España como estaba previsto y estar una temporada con sus familias adoptivas. La duda estriba en conocer cuanto tiempo van a demorarse. Las tres familias que esperaban a los niños de acogida estaban ayer un poco más animadas tras conocer que era muy probable que vinieran, pero aún así manifestaban encontrarse frustrados e impotentes ante una situación en la que no podían hacer nada. Lamentaban lo ocurrido y no pensaban en buscar posible culpables sino en solucionar la situación cuanto antes y que los niños llegaran a Sarria cuanto antes. El responsable de Servicios Sociales del Concello, Fernando Carlos Rodríguez, también lamentó lo sucedido y manifestó su confianza en que la normalidad se restablezca cuanto antes. «Es triste ver como unos padres y madres que tenían una enorme ilusión por recibir a estos niños se llevan un palo tan grande. Hemos hecho todo lo que está a nuestro alcance para arreglarlo y, aunque no queremos dar falsas esperanzas, esperemos que en los próximos días se produzca un desenlace feliz a esta situación». Desde Solidariedade Galega co Pobo Saharaui también trasladaron un mensaje de esperanza basado en la confianza en que se dará una pronta solución a este inesperado problema y que los niños estarán con sus familias de acogida en el menor tiempo posible. En el lado positivo, los otros tres niños solicitados en acogida por familias sarrianas están ya disfrutando de unas vacaciones que seguro que no van a olvidar.