La solución al conflicto de las guardias, pendiente sólo de la contración de un facultativo más Personal sanitario de toda la comarca se concentró ayer en la entrada de urgencias del hospital
14 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Médicos y enfermeros de centros de salud de toda la comarca de Monforte se manifestaron ayer durante media hora frente a la entrada de urgencias del hospital. Se trata de la segunda movilización de la semana en demanda de la implantación del nuevo modelo de guardias extrahospitalarias. También ayer trascendió que hay una médica interesada en empezar a trabajar en exclusiva para el PAC. Otros cinco facultativos han sido contratados con esa función por el Sergas durante los últimos meses. La plantilla establecida para poner en marcha el nuevo sistema en el PAC monfortino es de siete médicos. El Sergas alega que no puede aplicar el nuevo modelo en Monforte antes del mes de enero porque hasta entonces no dispondrá de profesionales suficientes para atenderlo. Si se confirma este sexto contrato, el Sergas sólo tendría que encontrar a un médico más para resolver el problema. Mientras tanto, los médicos de cabecera de toda la comarca mantienen la amenaza de huelga indefinida a partir del día 20. Durante la concentración de ayer, que se prolongó entre las ocho y las ocho y media de la tarde y no provocó perturbación alguna del servicio de urgencias del hospital ni del punto de atención continuada, los portavoces de los afectados no informaron de ningún cambio de postura por parte del Sergas. Mañana, otro paro Los médicos tienen solicitada una entrevista con la conselleira de Sanidade, pero todavía no han recibido respuesta. Tampoco les consta ningún intento del departamento sanitario de la Xunta por acercar posturas. Así las cosas, todo apunta que el jueves se producirá un nuevo paro de media hora en todos los centros de salud de la comarca. Los médicos y el resto del personal sanitario están convocados a interrumpir su actividad entre las once y las once y media de la mañana y a concentrarse durante esos treinta minutos a las puertas de sus respectivos centros de trabajo.