Crónica | La transexual espera poder operarse en junio La lucense viajará a Thailandia para someterse a una intervención de reasignación sexual, para la que está recibiendo tratamientos y que fue aplazada en varias ocasiones
01 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La transexual Alexia Pardo -en su carné de identidad ya figura así- confía en que la intervención quirúrgica que le permitirá su reasignación sexual le abrirá, en eso confía, el camino para que empiecen a cambiar las cosas con su hijo y poder recuperar el régimen de visitas inicial, el que pusieron en práctica cuando su separación matrimonial. La batalla legal que llevó a Alexia a los juzgados -actualmente su caso está pendiente de una decisión del Tribunal Constitucional- y a los medios comenzó cuando le confesó a su ex esposa que quería someterse a un tratamiento hormonal para cambiar de sexo. El momento de pasar por el quirófano se ha retrasado al menos en dos ocasiones porque el tratamiento con estrógenos que le están suministrando en Lugo le genera problemas en el hígado y en las suprarrenales. Las esperanzas de Alexia están puestas ahora en el mes de junio, si consigue superar los controles médicos que le permitirán la operación quirúrgica. Alexia tenía vez para la intervención de reasignación de sexo en una clínica de Thailandia para el 16 de febrero, pero los resultados de su analítica recomendaron que aplazara la operación al menos cuatro meses. La transexual quiere que la opere el doctor Kunaporn, según ella, de reconocido prestigio en este tipo de intervenciones. El único hospital público de España que realiza operaciones de reasignación de sexo es el Carlos Haya de Málaga, en cuya lista de espera está inscrita Alexia. Los tratamientos previos los realizan endocrinos de la Seguridad Social, como es el caso de Alexia. Esta exclusividad hace que la espera media sea de año y medio y Alexia Pardo tiene prisa en conseguir su objetivo, según confiesa, por ella misma y por su hijo, con el que quiere mantener un régimen de visitas normal, como al principio. Ahora puede estar con él los domingos desde el mediodía a las siete de la tarde, después de pasar varios meses viendo a su hijo en el punto de encuentro de la Xunta bajo la supervisión de las psicólogas. La joven transexual lucense estaba ilusionada con su viaje a Thailandia, aunque con la prevención que supone el entrar en el quirófano del hospital de un país, situado a 18.000 kilómetros de distancia del tuyo, en el que tendrá que pasar 17 días ingresada como mínimo y permanecer otros 10 días más para que le realicen las correspondientes revisiones. A todo ello se sumará otra cuestión más, que viajará sola, con todo lo que supone. El dinero que tendrá que desembolsar para ver cumplido su deseo: 11.000 euros por la operación; 1.380 por el viaje y 70 euros diarios de estancia, no es un obstáculo para esta informática, a la que no le da llegado el día de su viaje a Thailandia. Este es un país al que recurren buena parte de los transexuales para cambiar de sexo. Alexia tenía ya reservados los billetes para el pasado mes de febrero, pero se vio obligada a concelar todo el proceso. Está orgullosa de los cambios sufridos por su organismo en el último año, debido fundamentalmente a los tratamientos hormonales. «La gente ya habla conmigo como con cualquier mujer. Hasta hace poco era la chica transexual y ahora soy, simplemente una chica y ya estoy dentro del marco social». Alexia Pardo asegura que muchas personas con las que se relaciona que no la conocían de antes no saben que su aspecto de hace unos años era de chico y que hace uno se fue transformando hasta pasar desapercibida.