Crónica | Ambiente de precampaña en Sarria La última sesión extraordinaria sirvió para ver los primeros atisbos de las líneas maestras del debate político en el año que resta hasta las elecciones municipales
16 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El ambiente en Sarria ya es casi de precampaña electoral. El mejor termómetro para valorarlo son las sesiones plenarias y en la última ya se pudieron apreciar las primeras pistas sobre las actitudes y los movimientos que van a adoptar los partidos y sus respectivos líderes. La primera escaramuza fue la actitud de Fernando Carlos Rodríguez en el pleno en el que su gran rival, Claudio Garrido, se puede decir metafóricamente que se sentaba en el banquillo de los acusados. Algunos pudieron pensar que desaprovechó una ocasión de atacar con dureza al líder socialista considerando que fue el que menos habló con diferencia y sólo pidió la palabra para hacer intervenciones puntuales. La realidad es que dejó que sus dos oponentes y posiblemente rivales para la alcaldía se descalificaran mutuamente. Hizo una labor de desgaste sin el más mínimo esfuerzo. Por su parte, Garrido y García estaban implicados directamente en el debate y por lo tanto se vieron obligados a entrar en el cuerpo a cuerpo aireando actuaciones de la etapa en la que gobernaron en coalición. Esta actuación tiene también una segunda interpretación. Con García descartado para encabezar el PP, para los populares la defensa del alcalde queda en un segundo plano, aunque las relaciones sigan siendo buenas y le continúen prestando su apoyo hasta el final. Otro aspecto que se pudo comprobar es el cambio de actitud del alcalde. José Antonio García ya tiene absolutamente claro que tiene que ejercer de líder, vaya en la lista que vaya, y que tiene que hacer valer el peso de la púrpura que le otorga ostentar la alcaldía. En los catorce meses que restan hasta las elecciones municipales va a mantenerse siempre en primera línea de fuego y sabedor de que va a ser objeto de numerosos ataques de unos enemigos que son conscientes que ahora mismo es el que tiene las llaves de la mayoría. La postura de Claudio Garrido es ahora mismo la más complicada. El hecho de postularse y ser considerado por todos como el aspirante del PSOE a la alcaldía ha propiciado que se convierta en el blanco de todos los dardos del resto de formaciones. Los ataques del resto de líderes nunca se dirigen hacia el Partido Socialista, siempre llevan nombre y apellido, Claudio Garrido. Lo único positivo es que los votantes tienen ya claro que es uno de los políticos que va a encabezar la formación con mayor representación en el Concello y por lo tanto se puede decir que su campaña electoral tiene varios meses de adelanto respecto al resto. Los cuartos en discordia, el BNG, están optando por una postura conciliadora que parece que les está dando buenos resultados. Los nacionalistas no han entrado, excepto en los primeros meses del presente mandato, en ningún momento en lo que se puede denominar crispación constante de la política sarriana. Esta actitud conciliadora les ha propiciado que desde algunos sectores se aproximen a ellos y de esta manera recuperaron un peso que habían perdido. A finales de mes vuelve a haber pleno. Será una nueva oportunidad de analizar si se producen nuevos movimientos entre los distintos políticos. La campaña de las elecciones municipales se presenta larga y tremendamente intensa en Sarria.