HEMEROTECA Franco nombra de nuevo a Arrese ministro secretario general del Movimiento

Carlos Fernández A CORUÑA

LEMOS

SUCEDIÓ HACE 50 AÑOS

15 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Como consecuencia de los incidentes entre estudiantes y falangistas acaecidos el 9 de febrero de 1956, de los que resultó herido gravísimo el estudiante del Frente de Juventudes Miguel Álvarez, Franco tiró por la calle de en medio y destituyó a los ministros de Educación, Ruiz Jiménez, y al del Movimiento, Raimundo Fernández-Cuesta. Para sustituirlos eligió a Jesús Rubio García-Mina, para Educación, y a José Luis Arrese Magra, para el Movimiento. Éste era la segunda vez que accedía a un cargo que ya había ocupado en 1941. Arrese era la representación genuina del franquista apasionado, sobre todo cuando el Caudillo le salvó la vida tras haber participado en la supuesta conspiración falangista de Manuel Hedilla en 1937. Fue detenido en Sevilla, donde Queipo de Llano quería darle «café»; o sea, mandarlo al otro mundo. Tan aterrorizado estaba, que se desmayó en la estación de la capital andaluza cuando fueron a detenerlo. Las primeras palabras de este falangista mediocre (cuando era gobernador civil de Málaga mandó unos poemas al director de un periódico con la orden de publicación inmediata, pues años antes se los había devuelto por impublicables) fueron: «La Falange tiene que ganar la calle para impartir la doctrina joseantoniana». Duró poco.