En la parroquia de Millán hay dos singulares puntos de interés histórico y etnográfico Al agua recogida en la Pena de Santa Polonia se le atribuían poderes curativos
26 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Las tierras de Sober, además de un amplio patrimonio monumental y paisajístico, poseen una importante acervo de tradiciones y leyendas. Una de ellas tiene por escenario la llamada Pena de Santa Polonia, situada en el camino que lleva de la capital del municipio al lugar de As Casas Grandes, cerca del Monte do Cura. La denominación del lugar, como cabe suponer, es una variante local del nombre de santa Apolonia. La Pena de Santa Polonia es una roca con una forma muy peculiar y llamativa. En un extremo tiene labrada una pía o pileta. Según las tradiciones antiguas, las aguas recogidas en los huecos de las piedras adquieren propiedades medicinales y por este motivo a la Pena de Santa Polonia tenía poderes curativos. Dice la tradición local que en este lugar se escondió la virgen santa Polonia y fue martirizada por idólatra, al estar considerada la curación con estas aguas como un rito pagano. El martirio consistió en arrancarle las muelas una tras otra. La leyenda parece una curiosa adaptación local de la tradición canónica cristiana. La santa Apolonia oficial vivió en la ciudad egipcia de Alejandría, donde padeció martirio en el siglo III, durante la persecución del emperador Dacio. Es la patrona de los dentistas y su fiesta se celebra el 9 de febrero. Muchos de los vecinos de la parroquia de Millán, donde se encuentra este lugar, acudían en tiempos al peñasco y tomaban agua de la pila para enjuagar la boca con ella, como supuesto remedio contra el dolor de muelas. Esta tradición duró muchos años y gozó de gran popularidad en la zona. Se dice que los vecinos incluso estuvieron a punto de construir una capilla en este lugar, pero eso nunca llegó a hacerse. La tradición de ir tomar las aguas a la Pena de Santa Polonia se abandonó hace varias décadas. Parece que en últimos tiempos las presuntas cualidades curativas de estas aguas eran puestas en entredicho por la gente joven, incluso mediante bromas pesadas. Según se cuenta, a veces rellenaban la pileta con agua que traían en botellas e incluso orinaban en ella. La imagen de santa Polonia -o santa Apolonia- se conserva en la iglesia de Millán, en forma de curiosa talla popular. La tradición oral dice que esta imagen era muy apreciada por los vecinos del pueblo de Francos, quienes en varias ocasiones intentaron trasladarla de la capilla de su localidad. Pero ella volvía siempre a su lugar primitivo, la iglesia de Millán A pocos metros de este lugar se encuentra el monte de O Cura, donde se conservan varios petroglifos catalogados que tienen la forma de coviñas o cazoletas. Se les llama As Coviñas do Monte do Cura. Están localizados en la parte superior de dos grandes rocas y en la vertiente orientada al oeste de dicho monte.