El edil del BNG, Xosé Luis Castro, entró por vez primera de lleno en el debate político La dotación de saneamiento a Corvelle y San Antolín también levantó polémica
25 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La manifestación de 200 alcaldes del PP el pasado miércoles en Santiago tuvo continuidad en el pleno celebrado ayer en el Concello de Sarria. En una sesión que se puede denominar de relativa calma considerando como se suelen desarrollar habitualmente, la suspensión de dos convenios por parte de Medio Rural fue el principal punto de fricción entre los políticos. La realidad es que el Concello de Sarria fue el primero en manifestarse claramente en contra de la decisión de Suárez Canal de suspender convenios suscritos en vísperas de las pasadas elecciones y cuando ya el gobierno ejercía en funciones. El equipo de gobierno y el PP trataron de llevar el debate al ámbito local. Para ello se ampararon en que las obras eran de importancia para Sarria y defendieron a capa y espada que la actuación de la Xunta cuando firmó los convenios había sido completamente transparente y que ambos acuerdos estaban respaldados por la correspondiente consignación presupuestaria. La postura contraria y centrada en el ámbito más autonómico fue la que defendieron primero el BNG en solitario y luego con la colaboración del PSOE. El representante nacionalista, Xosé Luis Castro, incidió en que la intención de Medio Rural no era suspender la ejecución de estas obras, sino que únicamente estaban en suspenso y que si se negociaba con la administración se podrían llevar a cabo sin problemas. Destacó que el presupuesto de la consellería para el 2006 iba a ser muy superior al anterior y que eso demostraba la voluntad del nuevo gobierno de hacer cosas en el ámbito rural. El PSOE se había mantenido al margen hasta el momento, pero su portavoz, Claudio Garrido, tomó la palabra para defender al gobierno bipartito y sacó a colación el reparto escasamente equitativo que hacían los anteriores mandatarios autonómicos según el color del gobierno local, además de recordarles otros dispendios de su mandato como las facturas en telefonía móvil. A partir de ese momento ya resultó imposible discernir si el debate se desarrollaba en Sarria o en Santiago y los esfuerzos de unos por llevarlo hacia el ámbito local y de los otros por trasladarlo al autonómico sólo consiguieron confundir a los escasos asistentes a la sesión. Al final sólo quedó claro fue la oferta del portavoz del Bloque para mediar ante el delegado provincial o el conselleiro para que las obras se lleven a cabo. Lo positivo fue comprobar que Castro también es capaz de entrar en el debate cuerpo a cuerpo con los pesos pesados, pero le faltó soltura. En Noia, al juzgado En el municipio coruñés de Noita, se aprobó en un pleno celebrado el pasado jueves llegar el asunto a los tribunales de justicia. Así lo propuso el alcalde Pérez Insua, del PP, y el acuerdo fue aprobado con la abstención de los socialistas y el voto en contra del BNG, que pidió que se dialogase con la consellería en vez de judicializar el caso. Volviendo al pleno de Sarria, otro punto que animó la sesión fue la moción de PP y gobierno para dotar a San Antolín y Corvelle de saneamiento y aceras. El apoyo de todos los grupos fue unánime, pero eso no impidió que una nueva discusión estéril con el PSOE defendiendo que habían presentado una iniciativa idéntica hace más de un año y los impulsores de la moción alegando que no hubiera discriminación entre vecinos durara bastantes minutos. El BNG pidió que la moción incluyera también dotar de los mismos servicios a los vecinos de la parroquia de Vilar de Sarria. San Xoán La aprobación de las cuentas del San Xoán tampoco estuvo exenta de polémica. Como en años anteriores ningún partido formuló acusaciones de ningún tipo, pero todos hicieron referencia a la carencia de justificantes de bastantes gastos. Lo más relevante es que el alcalde anunció que el Concello aumentará su aportación, en la actualidad es de 90.000 euros, para evitar que en venideras ocasiones se produzca un déficit que este año ascendió a cerca de 11.000 euros, achacados a gastos de última hora. El pleno también aprobó el pliego de condiciones para la solicitud de un crédito de 372.000 euros para llevar a cabo las obras de abastecimiento de agua a Corvelle y San Antolín, la mejora del alumbrado en varias calles de la villa y los gastos correspondientes al Concello en la futura construcción de la piscina municipal climatizada.