Las tres piezas son del escultor gallego del siglo XVII Francisco de Moure La operación fue finanaciada por Caixa Galicia y su coste ronda los 5.000 euros
28 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Dos de las piezas del retablo del Calvario, el Jesucristo Crucificado y San Juan Evangelista y la de Santa Basilisa, fueron objeto de una concienzuda restauración por parte de dos especialistas de la empresa coruñesa Ollarte, Lina Vitoso y María Gutiérrez. El trabajo contó con el mecenazgo de Caixa Galicia, que asumió los cerca de 5.000 euros de gasto que supuso la restauración de las tres figuras. El Cristo era el que presentaba menos problemas, debido en parte a que ya había sido restaurado con anterioridad, y por lo tanto requirió un menor trabajo, mientras que las otras dos tallas presentaban un peor estado. El prior del monasterio, José Luis Vélez, destacó la importancia de este trabajo. «Es muy importante mantener todo este patrimonio que supone un legado de generaciones y la única forma de hacerlo es cuidándolo y restaurándolo». José Luis Vélez destacó que son muchas las obras de incalculable valor histórico y artístico que necesitarían los cuidados de expertos. «Hay un grupo grande de obras que precisan cuidados dentro del amplio inventariado que tenemos de todos las piezas que existen en el monasterio». El prior agradeció a la iniciativa privada su ayuda en esta restauración e invitó a los organismos públicos a hacer lo propio. «Es imprescindible que desde la Diputación hasta el gobierno central, pasando por la Xunta, colaboren para conservar el gran patrimonio que tenemos. Hay que reconocer que son obras que disfruta todo el mundo, tanto los que viven en lugares próximos como los visitantes de todo el mundo que se acercan a verlas», dijo José Luis Vélez. Las dos expertas restauradores hicieron suyas las palabras del prior, destacaron el valor artístico de la mayor parte de obras que hay en Samos e hicieron hincapié en la carencia de un censo en el que se clasificaran los trabajos por orden de necesidad de conservación.