El anterior presidente autonómico se comprometió verbalmente en abril a adquirir el edificio Los propietarios no llegaron a firmar ningún convenio antes de las pasadas elecciones
22 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a Xunta de Galicia no tiene previsto asumir el compromiso de adquirir la ferrería de Seoane do Courel para transformarla en un museo etnográfico, que fue expresado por el anterior presidente del ejecutivo gallego, Manuel Fraga, poco tiempo antes de las últimas elecciones autonómicas. La Dirección Xeral de Patrimonio indicó a este respecto que el proyecto no llegó a plasmarse por escrito y que no se formalizó un acuerdo para ponerlo en marcha, por lo que el actual Gobierno autonómico no está sujeto a ninguna obligación legal en este terreno. Y por ahora, según señalaron fuentes de dicho departamento, no se prevé llevar a cabo la compra. La promesa de adquirir la histórica ferrería fue manifestada verbalmente por Fraga en un encuentro con representantes de la familia propietaria del edificio a finales del pasado abril. Aunque los dueños remitieron a la Xunta toda la documentación relativa a la propiedad del inmueble que les fue solicitada, el proceso se interrumpió poco después, al comezar el período electoral, sin que hubiese llegado a firmarse ningún convenio para formalizar la venta, ni cualquier otro tipo de documento. La situación no experimentó ningún cambio en el período comprendido entre las elecciones y la investidura del nuevo gabinete autonómico. Desde entonces, según explicó José Antonio Locay, representante de la familia propietaria, no hubo ningún otro contacto entre los dueños del edificio y la Xunta. Las negociaciones para la compra de la antigua fábrica de hierro -siempre a un nivel meramente verbal, según precisó Locay- corrieron a cargo de la Dirección Xeral de Turismo. Pero este departamento, ahora encuadrado en la Consellería de Industria, dice que ya no tiene competencias en esta clase de gestiones. Un asunto como la compra de la ferrería correspondería actualmente a Patrimonio, cuyos responsables no no parecen por el momento dispuestos a cumplir el compromiso verbal del ex presidente.