El pirotécnico acusado de violación dijo que su empleada lo provocó

La Voz LA VOZ | LUGO

LEMOS

El fiscal y la acusación particular mantuvieron la petición de condena tras el juicio de ayer Fuentes próximas a la víctima calificaron la versión ofrecida por el imputado de ofensiva

18 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?l pirotécnico de Monforte, acusado de un delito de agresión sexual a una empleada no reconoció los hechos que le imputan el fiscal y la acusación particular en la vista que se celebró a lo largo de la jornada de ayer en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Lugo. Edmundo Rodríguez Díaz, que también tiene una funeraria en Quiroga, manifestó que había sido provocado por la víctima. Contó que su empleada le dio inicialmente un beso y le realizó otras prácticas sexuales. Esta versión causó malestar en el entorno de la víctima. Algunas personas aseguraron que se trataba de manifestaciones ofensivas. Indicaron, además, que la declaración del imputado había sido incoherente y contradictoria. El juicio se celebró a puerta cerrada. A largo de las sesiones de mañana y tarde, prestaron declaración más de una decena de testigos. Además, fueron presentados los informes de dos psicólogas que no apreciaron, según algunas fuentes, estrés postraumático en la víctima, si bien el fiscal, en sus conclusiones, puso de manifiesto que dichos estudios fueron realizados muy a posteriori de los hechos. Algunos aspectos fueron cerrados en septiembre del año pasado. También declararon funcionarios del Cuerpo Superior de Policía de la comisaría de Monforte que detuvieron al imputado como consecuencia de la denuncia que presentó la víctima tiempo después de ocurrido el incidente. En una casa deshabitada Los hechos ocurrieron en el mes de septiembre del año 2002 en una casa solitaria de la aldea de Mourentán, situada no muy lejos de Monforte. El inmueble está situado a aproximadamente unos 300 metros de distancia del polvorín propiedad de Edmundo Rodríguez. Según algunos testimonios, el acusado solía acudir, de vez en cuando, a la casa para dar de comer a algunos animales que tenía en las cuadras. En el interior del inmueble fue donde presuntamente se produjo la agresión sexual a la víctima que, por aquel entonces, tenía 23 años. El fiscal, en sus conclusiones de ayer, llamó la atención del tribunal en lo que respecta al comportamiento del pirotécnico: modificó su versión en varias ocasiones. Al parecer, en la comisaría se desvinculó por completo de los hechos, que negó tajantemente. Poco después, en el juzgado, reconoció que había estado con la muchacha y, después, cuando se encontraba encarcelado en la prisión por decisión judicial, dijo que quería volver a declarar. En su nueva versión aseguró que había sido provocado por parte de la víctima y que la presunta relación había sido consentida. Los restos de semen La abogada que defendió al pirotécnico, y además vinculado a una funeraria, tuvo un buen apoyo en los resultados de los análisis de semen que fueron realizados. No coincidían con el perfil genético del imputado, aunque las acusaciones indicaron que las muestras revisadas no habían sido muy abundantes. La sentencia podría ser dada a conocer a finales de la semana que viene.