La utilidad superó a la estética

LEMOS

Crónica | El puente de Corbelle, transformado en escollera La mayoría de los vecinos optaron por hacer con las piedras de la antigua pasarela un muro de contención para evitar posibles inundaciones

11 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Los vecinos de Corbelle estaban orgullosos del puente sobre el río que ellos denominan popularmente igual que la parroquia. Por ello cuando para hacer la nueva carretera hubo que derribarlo decidieron numerar todas sus piedras para volver a reconstruirlo en un lugar que en su momento no determinaron. La pasarela no tiene valor histórico, fue construida el pasado siglo, pero se había convertido en un emblema del lugar y nadie quería que las piedras de cantería se destinaran a otro lado. El problema surgió cuando llegó el momento de elegir la ubicación de las piedras que formaban la infraestructura y la forma y uso que se le iba a dar a la misma. Unos querían reconstruir el puente respetando el diseño original a pocos metros de su ubicación inicial y dotarlo de luces ornamentales. De esta manera mantendrían un monumento emblemático de la parroquia en un área de descanso. El problema de este proyecto es que trasladarlo del papel a la realidad sería muy costoso y sólo sería viable mediante un obradoiro municipal. La segunda vía era la de los vecinos que abogaban por usar las piedras para algo más práctico e útil, una escollera. Los argumentos de este grupo de vecinos se basan en que ese dique impediría en parte que se produjeran inundaciones en algunas casas que tras la obra de la carretera quedaron más bajas que la rasante y son por tanto susceptibles de inundarse con relativa facilidad. Al final se impuso el criterio práctico y los trabajos para construir la escollera, en el mismo lugar en el que estaba el puente original ya están muy avanzados. Al final todos ganaron. Por un lado las piedras continúan en Corbelle y por otro serán de mucha utilidad para los vecinos. Cambió el uso de puente a escollera, pero sigue al servicio del pueblo, idea con la que nació hace un siglo. Los trabajos de construcción del dique ya comenzaron a ambos lados del río y lo cierto es que llama poderosamente la atención ver dos grandes muros en los que cada piedra tiene su número.