Su renuncia forzará la apertura de un proceso para elegir una nueva ejecutiva en Monforte Mario Lois Pérez les da hasta el miércoles para que reconsideren su decisión
22 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El consello local del BNG se ha quedado en cuadro. Seis de los once integrantes de la ejecutiva de esta organización en Monforte han presentado su dimisión al responsable local. Entre los que renuncian están el alcalde, Severino Rodríguez y los dos concejales que formaban parte de este organismo, Xosé Manuel Pavón y Alicia Cadarso. Esta decisión precipitará probablemente la apertura del proceso de elección de un nuevo consello por parte de los militantes. Los seis presentaron sus denuncias por escrito hace días y ya no asistieron a la reunión del consello local que se celebró este lunes. Además de Severino Rodríguez, Xosé Manuel Pavón y Alicia Cadarso, los otros integrantes del consello local que han decidido dejar sus puestos son Carmela Fernández Cid, Francisco Xavier Vázquez y Cristian Rodríguez. La dirección local del Bloque está formada por doce personas. Ni Severino Rodríguez ni Mario Lois Pérez, el responsable local del Bloque en Monforte, quisieron hacer ayer declaración alguna sobre lo ocurrido. Sólo este último aceptó confirmar que efectivamente se habían producido las dimisiones, pero para matizar seguidamente que acaba de enviar una carta personal a cada uno de los cinco pidiéndoles que recapaciten. En la misiva da de plazo hasta el próximo lunes para que le den una respuesta. La que sí dio explicaciones fue María Xesús Vega, persona muy próxima a Severino Rodríguez y actual responsable comarcal del BNG para el sur de Lugo. Ella dice que es el momento de «renovar» los órganos de dirección del Bloque en Monforte, aunque formalmente a los consellos local y comarcal les quede aún rodaje hasta enero del 2006, dos años después de su elección. Es conveniente, argumenta, porque al BNG le viene bien descargar de trabajo a Severino Rodríguez para que se pueda dedicar en exclusiva a la alcaldía. También en la comarca De manera que el alcalde no seguirá en el consello tras la previsible «renovación». Vega sí anticipa que habrá representación de los concejales nacionalista en el Ayuntamiento, aunque no dice quién de ellos estará, ni tampoco quién será el candidato que tendrá el apoyo del grupo municipal como nuevo responsable local. Por similares razones, próximamente se abrirá también el proceso para elegir un nuevo consello comarcal. María Xosé Vega ocupa desde las elecciones de mayo un escaño en el Parlamento de Galicia y lo compagina con su puesto como concejala de Hacienda en Monforte. Ella misma admite que son demasiados cargos como para seguir también como responsable comarcal. Vega asegura que en la dirección nacional del BNG «coñecen» estos procesos y están de acuerdo con su filosofía. En cualquier caso, parece claro que las dimisiones devuelven a la agrupación del BNG en Monforte a la agitación en la que se encontraba en los prolegómenos de la asamblea del 16 de enero del año pasado, en la que Mario Lois Pérez fue elegido responsable local, gracias a un pacto de última hora entre las tres candidaturas que optaban a controlar la agrupación monfortina. Mario Lois Pérez no era el candidato de Severino Rodríguez y de su grupo más próximo. El acuerdo que posibilitó su nombramiento fue posible sólo a cambio de que el sector del actual alcalde tuviese la mayoría de los votos en el consello. Aquella salida tenía que servir para reducir las tensiones existentes entre significativos sectores de la organización y el alcalde y su equipo de concejales. «No Bloque non fai falta un árbitro, xogamos todos no mesmo equipo», aseguraba Mario Lois Pérez entre llamamientos a la unidad en una entrevista publicada tras su elección. Consenso difícil Ahora, a un año y medio de todo aquello, las dimisiones de Severino Rodríguez y los suyos podrían impedir a Mario Lois Pérez completar su mandato. Todo apunta a que el actual responsable local tendrá que ceder y abrir el proceso de elección antes de tiempo. Como las discrepancias de enero del 2004 no han desaparecido, lo normal será que haya varias candidaturas disputándose el voto de los militantes para la nueva ejecutiva local. En este contexto, será probablemente más complicado que haya espacio para un acuerdo como el conseguido in extremis el año pasado. Con más de medio mandato municipal consumido sin grandes sobresaltos y con una mayoría en la corporación que parece cada día más confortable, Severino Rodríguez podría permitirse ahora jugar más fuerte y buscar directamente el refrendo de las bases aunque sea al precio de renunciar a pactos. Si lo logra podría garantizarse que tampoco el frente doméstico le dé disgustos en el año y medio que queda para las próximas elecciones municipales.