El negocio del Camino

Laura López SARRIA

LEMOS

Crónica | Discrepancias sobre el sistema de gestión de los albergues públicos Los alcaldes de la comarca coinciden en que sería positivo el cobro por utilizar estos servicios, pero no todos están dispuestos a que sean competencia de cada concello

20 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La rentabilidad y la organización del Camino de Santiago vuelven a focalizar el debate en la comarca de Sarria. Esta vez, se trata de la gestión de los albergues públicos y la posibilidad de cobrar un precio simbólico a los peregrinos. Todos los alcaldes de la Comarca se muestran a favor de adoptar esta medida, pero algunos son más cautos a la hora de hablar de una gestión municipal de dichos albergues. Todos coinciden en que cualquier reivindicación debe efectuarse desde la Mancomunidade de concellos do Camiño de Santiago, presidida este año por Eloy Rodríguez, alcalde de Portomarín. Pero cada uno de ellos tiene una opinión formada sobre este tema. El alcalde de Paradela, José Manuel Mato, declaraba que poner un precio simbólico por pernoctar en los albergues públicos supondría una mejora en la atención a los peregrinos y «rebaixaría as diferencias de calidade enormes que hai na actualidade entre os servicios prestados polos albergues públicos e privados». Con ese mismo punto de vista se mostró el alcalde de Triacastela, Miguel Ángel Fernández, que opinaba que el dinero recaudado ayudaría al mantenimiento de los albergues, aunque apunta a que «as tarifas deberían estar unificadas nos albergues públicos galegos». En el caso de Samos, Carlos Belón explicaba que están a la espera de la construcción de un albergue público, porque el que hay ahora depende del Monasterio. El alcalde de Sarria, José Antonio García, afirmaba que los ayuntamientos tienen que ser escuchados por la Consellería porque «somos os máis cercanos ós problemas e os primeiros que recibimos as suxerencias de tódolos usuarios». García explicaba que sería positivo consensuar una ordenanza para establecer una cantidad simbólica, como un euro, para pernoctar en los pabellones «e outras infraestructuras, para facer fronte a custes de mantemento». Competencia municipal En cuanto a la posibilidad de que los albergues públicos pasasen a ser competencia de cada concello, los políticos son más cautos. Eloy Rodríguez explica que «nese tema habería que estudiar moi ben as condicións e miralo con calma». El alcalde de Portomarín explica que esta gestión ocasiona muchos gastos de personal, energía y materiales. Por este motivo, Rodríguez aclara que estaría de acuerdo en tomar esta medida en caso de que viniese acompañada de la partida presupuestaria correspondiente. José Manuel Mato comparte esta misma opinión. Sin embargo, el alcalde de Triacastela explica que esta medida podría ser muy positiva: «se esta competencia vén acompañada da partida presupuestaria correspondente, sería algo moi beneficioso, xa que os concellos estamos máis próximos e coñecemos de primeira man as necesidades de cada albergue. Así mellorarían os servicios prestados», explica Fernández.