En el nombre de «Txula»

Marta Vázquez Fernández
Marta Vázquez OURENSE

LEMOS

LOUXA

Crónica | Denuncia por la sospechosa muerte de un perro en A Rúa Posible envenenamiento. Es el diagnóstico sobre la muerte de un perro en A Rúa. Su dueño pide ahora Justicia y asegura saber quién fue el culpable

06 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?l 28 de agosto el tiempo se paró para Patxi Torrealdea. Mientras paseaba con su perra Txula por una viña de Fontei, lugar en el que veranea a pesar de ser vecino de la localidad vizcaína de Basauri, le sucedió algo que nunca creyó posible. Su mascota comió algo que encontró en uno de los viñedos y murió pocas horas después con síntomas de envenenamiento. Desde entonces su dueño lucha porque el culpable de aquella muerte inútil e injusta pague por sus actos. Él tiene sus propias sospechas sobre lo que sucedió aquel día y así lo transmitió a los agentes de la Guardia Civil cuando hizo la denuncia pertinente. El protagonista de la historia, que ha pospuesto su regreso al trabajo para hacer sus propias investigaciones y presionar a las autoridades locales de cara a que busquen y detengan a los culpables, tiene muy claro qué fue lo que sucedió aquel fatídico domingo. Gente en las viñas Incluso afirma conocer perfectamente al presunto autor del delito. Sus sospechas proceden de algo que vio el sábado anterior a que Txula muriera. Aquel día iba paseando con su setter por la misma zona de viñedos por la que caminaba cada tarde pero en esa ocasión vio como una persona echaba algo en el suelo, entre las vides. No supo lo que era ni le dio mayor importancia hasta que, al día siguiente, su perra encontró algo en aquel mismo sitio. Lo comió y, según confirmaron los veterinarios, aquello la mató. «Yo no tengo enemistades con nadie pero sé quién fue la persona que hizo esto y quiero que pague», apunta Patxi, que no se ha quedado de brazos cruzados y acude casi a diario al cuartel de la Guardia Civil para ver si hay novedades. También ha dado parte de lo sucedido a la Real Federación de Caza y a la sociedad de caza de A Rúa, porque sospecha que aquellos trozos de carne envenenada eran para matar zorros que al parecer estropean las vides. Por el momento no se ha producido ninguna detención por la muerte del animal y aunque Patxi asegura que tiene que regresar a su tierra para «seguir adelante» ya ha contratado los servicios de un abogado para que, en caso de que haya detenciones, se persone en la causa de acusación. «Para mi esto ha sido como si me mataran a alguien de mi familia», asegura. Y es que aunque quizás ésta no sea la primera vez que un perro resulta envenenado en una aldea, puede que al menos el esfuerzo de Patxi sirva para que no vuelva a repetirse.