Horas de brillo y estruendo

La Voz

LEMOS

Terra adentro Los fuegos artificiales del Cabe - precedidos el lunes por una espectacular tormenta- y la música de Ska-P pusieron el broche final a las fiestas de Monforte

17 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Las fiestas patronales de Monforte de este año ya han pasado a engrosar los recuerdos. Las últimas horas del festejo dejaron una vez más recuerdos cargados de luz y sonido, sobre todo a los muchos vecinos y visitantes que asistieron a la clásica sesión de fuegos artificiales en el río Cabe el pasado martes por la noche. Un espectáculo brillante que, sin embargo, no llegó a superar en luz ni en estruendo a la gran tormenta que se abatió sobre el sur lucense el día anterior. De los centenares de rayos caídos en la zona nos ha quedado algún llamativo testimonio gráfico, como el que puede verse en la parte superior de esta página, una imagen tomada en la localidad chantadina de San Fiz. Impresionante, ¿verdad? Hay que felicitarse de que con tal despliegue de aparato eléctrico como el que llegó a verse no se produjese ningún incendio o algún otro percance. Al ritmo del ska La tormenta de que hablamos fue la misma que interrumpió el lunes por la noche el concierto de Jarabe de Palo en la plaza monfortina de la Compañía. La gran decepción que sufrieron muchos espectadores al ver que Pau Donés y sus músicos no volvían a subir al escenario tras el chaparrón se compensó -al menos en parte- a la noche siguiente. La actuación del popular grupo madrileño Ska-P no decepcionó a nadie: ni chaparrones, ni interrupciones, ni frustración, sino mucha música y mucha diversión, con los bises de rigor al final. El público, además de muy numeroso, fue eminentemente juvenil, pues es sabido que el grueso de los seguidores de esta formación anda por debajo de los 20 o incluso de los 18 años de edad. Algunos de los que más bailaron con el ska reivindicativo de Ska-P tenían incluso aún menos: 14, 12 y hasta 10 años. Pero no hay que engañarse pensando que a la gente mayor no le interesaba en absoluto esta oferta musical. Entre la muchedumbre reunida en la Compañía hubo no pocas personas de edad bien madura que batieron las palmas con entusiasmo en ciertos momentos. A fin de cuentas, lo que ofrece este grupo es una música festeira y movida, apta para todas las fiestas y verbenas y, por supuesto, para todas las edades. Por cierto, al término del concierto, los músicos explicaron que ésa sería su última actuación en Galicia, ya que la formación va a disolverse en breve plazo, tras un concierto de despedida en Madrid. Así que el momento puede incluso considerarse como histórico.