«El curso los anima a participar en el hermanamiento con Mûr»

Laura López SARRIA

LEMOS

LAURA LÓPEZ

Entrevista | Amélie Auffret Durante este mes de julio, más de una veintena de sarrianos asisten a las clases impartidas por la profesora Amélie Auffret, que es originaria de Guerlèdan

18 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La bretona Amélie Auffret llegó a principios de julio desde Mûr de Bretagne para dar clases de francés en Sarria. Esta estudiante de español imparte un curso de iniciación en el que participan más de una veintena de alumnos de todas las edades, desde los once hasta los sesenta y tres años. Las clases tendrán lugar hasta el día 21 de este mes, fecha en la que llegará la expedición de franceses de Guerlèdan. Para Amélie, éste es el primer año que va a dar clase fuera de su país, por lo que la experiencia es doblemente enriquecedora: «es muy positivo porque se trata de un intercambio cultural en el que todos aprendemos, yo les enseño francés, y los alumnos corrigen a la vez mi español». -¿Qué es lo que pueden aprender los alumnos en estas clases de francés? -Éste es un curso de iniciación a la lengua francesa. Se trata de aprender nociones prácticas que les puedan servir para ir a Francia y también para comunicarse mejor con la expedición de Guerlèdan que llegará en los próximos días. Por eso ensayamos sobre todo muchas conversaciones, imaginamos situaciones prácticas en las que se pueden encontrar, como la playa, un restaurante, en la calle, en el cine... y la gente participa mucho. -¿Le parece que el proceso de hermanamiento con Mûr de Bretagne ha provocado que la gente se interese más en la lengua y cultura francesas? -En el caso de estas clases más bien es lo contrario. La mayoría de los alumnos que asisten al curso de francés no participaron todavía en el intercambio. Sin embargo, las clases están animando a mucha gente a participar en el hermanamiento con Mûr, es una manera de sacarle provecho práctico. Creo que algunos de los alumnos irán a Mûr el año que viene motivados por estas clases. -Ya había venido antes a Sarria por el hermanamiento pero, ¿cómo están resultando estos días en la comarca para usted? -Venir a trabajar a Sarria me está ayudando mucho con mi español. Ya conocía algunas familias de otros años, así que voy a menudo a comer a sus casas, salgo con los amigos que tengo aquí, voy a la piscina, a la playa... y aprovecho para conocer los alrededores de la zona. -Siempre se habla de las semejanzas entre Galicia y Bretaña. Usted que conoce las dos regiones, ¿qué es lo que más le ha llamado la atención en cuanto a la gente de Sarria? -Lo más sorprendente es encontrarse con personas tan calurosas. Todos son más abiertos que en Bretaña, se tocan más cuando hablan, son más espontáneos y muy expresivos. -¿Cree que les vendría bien un curso de español a los visitantes de Mûr? -Nunca viene mal. La mayoría tiene algunas nociones de español, conocen algunas palabras, pero no son capaces de tener una conversación. Aunque los estudiantes conocen algo más la lengua. Sin embargo, creo que hablan más español de lo que se habla aquí francés.