Reportaje | Una alternativa a la comunidad de vecinos En las zonas rurales de la comarca existen numerosas casas deshabitadas cuyos herederos no se ponen de acuerdo para ofrecerlas en el mercado inmobiliario
18 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.«Hay gente que hereda casas, pero luego los familiares no se ponen de acuerdo a la hora de decidir qué hacer con ellas, y al final se cae la casa» resumen en una agencia inmobiliaria. En la comarca de Lemos sobran viviendas viejas y no se muestra preocupación por arreglarlas. La mayor parte de las casas deshabitadas en Monforte están en muy mal estado, y en las que se podrían tildar con un visto bueno, hay que hacer cuantiosos arreglos. Un gran número de agentes inmobiliarios se inclinan por derribar y rehacer. Cada vez más, los compradores se inclinan por una casa en el campo, lejos del casco urbano, de manera que puedan convivir con la naturaleza, mientras que los propietarios de este tipo de viviendas son los más reacios a poner sus posesiones a disposición del público. Los motivos son mayoritariamente de tipo sentimental o de interés privado: «Los clientes le tienen mucho cariño a sus propiedades y les cuesta venderlas» . No sólo se estila en las grandes ciudades la idea de tener una vivienda familiar alejada de los cascos urbanos. También es una pretensión generalizada en la actualidad, en el 90% de las localidades españolas. Uno de los inconvenientes con los que se encuentran las inmobiliarias a la hora de ofertar sus productos es que los titulares no ponen en alquiler las propiedades que tienen sin utilizar: «Los vecinos deberían saber que hay mucho interés en las zonas rurales, y alquilar las casas que no usen» ya que es la única forma de cubrir la masiva demanda», declara un agente inmobiliario. Los profesionales del sector manifiestan el reciente auge que hay por las viviendas en la zona rural: «Se podría decir que es todo un lujo tener una casa en una aldea o en los alrededores». Venta de casas nuevas Las casas recién construidas son las que más se solicitan en el sector inmobiliario. El 98% de los interesados en los pisos del centro de la ciudad los prefieren en buen estado. Buscan una relación calidad precio, lo más parecida posible a un piso a estrenar o al menos con pocos años de antigüedad. En la mayoría de los casos, los precios de las casas viejas puestas a la venta se consideran caros ya que «por lo que se paga es por el solar , no por la vivienda, y los clientes no se dan cuenta de eso» apunta un asesor inmobiliario. Por otro lado, también hay quien está conforme con los precios ya que tiene muy claro que quiere restaurarla. «Hay clientes que llegan a las inmobiliarias y nos piden expresamente una casa en el campo que se pueda restaurar» según una inmobiliaria.