Dos visiones para una realidad

Laura López SARRIA

LEMOS

Crónica | Agenda 21 local de Portomarín Los resultados del estudio realizado por técnicos de la Universidade de Santiago y las alternativas expuestas, contrastan con la visión más pragmática del alcalde

08 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La exposición de los resultados del estudio realizado en Portomarín sobre la Agenda 21 local, se convirtió en un debate entre los expertos y el alcalde ante las distintas percepciones del asunto. Un grupo de especialistas de la USC llevó a cabo un trabajo de campo para realizar un diagnóstico social, económico y medioambiental del municipio de Portomarín. Todo ello bajo la dirección de la profesora María García Añón, y con la colaboración de Manuel Bao, José Navaza, Juan Carlos Carballeira o Rafael Candel, entre otros. Uno de los temas más polémicos fue el tratamiento de purines del ganado porcino. Según el estudio, habría que realizar esta depuración con el menor coste y sin dañar el medio ambiente. Para ello, proponen un tratamiento físico-químico de los residuos. Sin embargo, el coste ascendía a más de 150.000 euros por cada 1.000 cerdos. El alcalde discrepaba acerca de la viabilidad de este proyecto, debido al elevado número de animales de esta especie que hay en la zona. Rodríguez explicó que la ley limita el número de cabezas de ganado de cada municipio, «en el Concello no dejamos que haya más de una granja por parroquia, y sin embargo existe un caso en el que dos parroquias muy próximas suman 4.000 cerdas». El alcalde apostaba por otra solución ante este problema, el sistema de decantación, que había visto funcionar en diferentes explotaciones europeas. Por otro lado, los autores del trabajo hablaban de la falta de servicios elementales, como es el caso de ambulancias que estén disponibles las 24 horas o farmacias que abran todo el día. También se refirieron a la Biblioteca municipal, que está en desuso. Rodríguez objetó que, a pesar de los intentos del Concello, los ciudadanos no se interesaban en la Biblioteca e incluso hubo algunos destrozos de material, «la gente ya no quiere leer, que es muy lista, robaron algunos libros y tuvimos que cerrar la planta alta». La directora del estudio respondía que «los sitios públicos tienen que prever ese riesgo, y eso no puede impedir que se pongan en marcha proyectos». Otros puntos débiles destacados fueron la despoblación y la alta tasa de paro.