Crónica | Invitan a la prensa a abandonar el foro
10 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l lunes participó en el foro municipal sobre prostitución organizado por el Concello de Ourense, de forma voluntaria y porque le apetecía, Leticia, una joven brasileña que lleva dos meses en España. Contó a un centenar de personas su experiencia como trabajadora sexual, con los tartamudeos de la timidez y los que impone enfrentarse a un auditorio tan numeroso. Los periodistas, convocados por los organizadores del acto, la invitaron a contar su experiencia. Accedió, además, a ser fotografiada. Ella misma reconocía que sale todos los días en los anuncios de contactos de un periódico. Y que aunque le choca que la miren en el supermercado, algo que le sucede en la pequeña ciudad en la que vive, le da igual lo que piensen a este lado del Atlántico. Su familia sigue en Brasil. Ella ejerció su libertad, la de contar su historia a la sociedad a cara descubierta, a pesar de las cortapisas que intentó poner la organización. No sólo se limitaron a intentar dirigirla cuando ella ya había decidido que no le importaba salir en el periódico. Además, ayer, quienes critican a los proxenetas por robarle la libertad de las prostitutas, censuraron a los medios por contar la historia de Leticia dejándola a ella como la pobrecita de la historia y no como la adulta que decide cómo administrar sus experiencias vitales. Sesgo La presidenta de la asociación feminista Alecrín, Ana Míguez, que participó como ponente, criticó a los medios por difundir una imagen idílica de la prostitución con las informaciones sobre los servicios de lujo -de actualidad desde que Antonio Salas publicó El año que trafiqué con mujeres-. Pero invitó a los periodistas (sin ser parte de la organización) a abandonar la sala en la que transcurrían las conferencias para que no escucharan las historias reales de mujeres que hoy conjugan ese oficio en pasado. Supervivientes de la prostitución, dijo. Libertad No hubo oportunidad de contar esa otra cara de la prostitución. Ni siquiera de preguntarle a las afectadas si querían relatar su historia a la sociedad, aunque fuese omitiendo detalles y nombres, algo habitual en este tipo de testimonios. Un foro, dice el diccionario, es una plaza pública donde la sociedad debate temas de interés. Hay, eso sí, quien pretende esconder la realidad haciendo del foro, gueto.