LA TRIBUNA | O |
11 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA CARRERA hacia la Xunta está lanzada desde hace varias semanas y precisamente Sarria no está ajena a ello. Una vez más, y la verdad es que ya cansa, uno de los temas estrella para movilizar el voto de los sarrianos será la construcción de la autovía. Al igual que el Ave Fénix, cuando se acerca una consulta electoral resucita de sus cenizas -pocas y ya casi apagadas- la plataforma Autovía Sí e Agora. En esta ocasión ni siquiera aporta nada nuevo, se limita a insistir en su discurso de siempre, lo que se construirá será un corredor que no solucionará el problema de las comunicaciones con la capital. Su argumento lo respaldan con un papel en el que figura el presunto trazado de la autovía bajo el nombre de carretera. Contra esos argumentos el PP y la administración oponen continuas visitas y declaraciones de destacados políticos, y planos y proyectos avalados por técnicos. Estos argumentos son en la actualidad mucho más que lo que está presentando esa teórica plataforma ciudadana respaldada por un partido que siempre dijo que estaba al margen y que a medida que pierde más poder el movimiento, más se desmarca. En la actualidad se puede decir que los actuales dirigentes ganaron con creces la guerra burocrática y tienen completamente noqueado a un rival que tampoco ofreció demasiada resistencia. De todas maneras, está a punto de avecinarse la hora de la verdad, en la que se sabrá si tendremos autovía o todo se quedará en una vía de alta capacidad. Ahí llegará el momento de repartir medallas o de correr a gorrazos a nuestros gobernantes. El tiempo dictará, una vez más, sentencia.