Crónica | Corrida de toros en Sarria durante el San Juan Canales Rivera intentó renunciar por ser reses de la ganadería que mató a su tío Paquirri
05 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El 26 de septiembre de 1984 un pitón de Avispado terminaba con la vida de Francisco Rivera Paquirri en la plaza cordobesa de Pozoblanco. Ese toro era de la ganadería salmantina Sayalero y Bandrés, la misma de la que saldrán los seis astados que se lidiarán en la corrida de Sarria el 26 de junio. La ganadería fue elegida por Manuel Díaz El Cordobés y su elección no fue precisamente celebrada por otro de los diestros, Canales Rivera, que llegó a plantearse la posibilidad de renunciar a la corrida. Canales Rivera es sobrino de Paquirri y en toda su carrera nunca ha querido torear una res de la ganadería que acabó con la vida de su tío. El que sí lo hizo fue su primo Fran Rivera, que lidió un toro de Sayalero y Bandrés en la propia plaza de Pozoblanco. La amistad que mantienen Canales Rivera y el empresario que organiza el espectáculo en Sarria, Juan Santos, fue determinante para que el maestro, aún admitiendo que no le hace ni la más mínima gracia, optara por mantenerse en el cartel y acudir a una cita en la que estará por segundo año consecutivo. La corrida añade por tanto un aliciente más a los muchos que ya tenía. Canales Rivera va a romper con sus miedos enfrentándose con un ganado que él considera maldita por acabar con la vida de su tío Paquirri . Lo curioso es que Manuel Díaz no había elegido esta ganadería. Sus dos primeras elecciones fueron Jandilla y Pedro Domecq, con Torre Estrella como tercera opción. El problema de estas ganaderías es el riesgo de la enfermedad conocida como la lengua azul . Esta plaga afecta a las reses de Extremadura, Andalucía y sur de Castilla La Mancha. Los toros pueden ser lidiados sin ningún problema, pero el riesgo se produce si la corrida a la que van destinados se suspende. En ese caso la ley obliga a sacrificar a los animales, ya que no pueden regresar a su lugar de origen. Este condicionante hace que para los empresarios, sobre los que recaería el gasto del sacrificio de los siete astados, sea un gran riesgo económico trabajar con animales de estas ganaderías. Por ello, Juan Santos le ofreció a Manuel Díaz la opción de traer el ganado de Sayalero y Bandrés, ganadería radicada en Salamanca. Y el diestro comprendió los motivos, valorando sobre todo la posibilidad de que al ser la corrida en Galicia aumentara el riesgo de lluvia, y aceptó de buen grado. Los siete toros son de la raza colorada y destacan por su nobleza. Otro de los cambios en el cartel es el del rejoneador. En principio estaba anunciada la presencia de José Miguel Callejón, que acudiría así a Sarria por cuarto año consecutivo, pero finalmente le sustituirá Leonardo Hernández. Este rejoneador es de los mejores a nivel nacional. Estos días está actuando en La Maestranza de Sevilla, y lo lleva el mismo apoderado que a Manuel Díaz, el ex presidente del Sevilla, González de Caldas. La presencia de Leonardo Hernández completa un cartel de lujo para la corrida de San Xoán