?a antena de telefonía móvil de la parroquia chantadina de Adá tampoco respeta la legislación urbanística gallega. La Consellería de Política Territorial ya ha advertido a la empresa Telefónica que tendrá que desmantelar la torreta. Ésta es el segundo requerimiento similar que se se produce en relación con esta antena. El primero fue el del Ayuntamiento de Chantada, que, igual que la consellería, actuó en respuesta a una denuncia presentada por uno de los vecinos del pueblo. La antena telefónica de Adá fue instalada en una parcela calificada como suelo no urbanizable en las proximidades del pueblo de Erosa y a sólo 76 metros de la casa más cercana. Lo primero contraviene la actual Lei do Solo. Lo segundo está en contradicción con la ordenanza que el Ayuntamiento de Chantada aprobó hace algo más de un año para regular la instalación de este tipo de dispositivos, y que dice que no puede haber antenas dentro de ningún núcleo de población ni a menos de doscientos metros de una zona poblada. Inspección técnica Un técnico del servicio provincial de Urbanismo, organismo dependiente de la Consellería de Política Territorial, visitó Erosa el 26 de noviembre. Así consta en el expediente enviado por la consellería al Valedor do Pobo, que se lo había reclamado porque esta institución también fue informada del caso por el vecino que lo denunció. En su inspección sobre el terreno, el representante de Urbanismo comprobó la situación exacta de la antena y también su situación administrativa. En su informe, hizo constar que la instalación carece de licencia del Ayuntamiento de Chantada. En estos momentos, la consellería tiene abierto un expediente de reposición de la legalidad en el que se reclama a Telefónica que desconecte la antena inmediatamente. La empresa todavía puede presentar un recurso contra esta resolución. También el Ayuntamiento de Chantada ordenó a finales del año pasado para paralización de las emisiones y el desmantelamiento de la antena. Según consta en la denuncia vecinal, la empresa Telefónica podía haber instalado su antena para móviles en la cima del monte situado a poca distancia de Adá, un lugar en el que no molestaría a nadie.