Presentaron un escrito en el Concello para buscar una solución alternativa La construcción está al lado del río Celeiro y no dejaría espacio para un paseo fluvial
13 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Los vecinos de la calle San Eufrasio, en el barrio de la Estación, presentaron un escrito en el Concello en el que protestan por la construcción de un anexo a un edificio entre la mencionada calle y la Calvo Sotelo, que supondría un tapón urbanístico que les dejaría con un reducido espacio para acceder a la calle Calvo Sotelo. La alarma cundió entre los vecinos cuando comprobaron que un anexo a una casa que lleva muchos años parada era destruido y en su lugar se comenzaba una nueva obra. El propietario del inmueble solicitó licencia para realizar una obra de demolición seguida de otra de reconstrucción, por lo que el espacio que va a ocupar la nueva construcción en ningún caso podrá exceder el anterior y la situación urbanística será por tanto idéntica a la que imperaba antes del comienzo de los trabajos. Las dudas de los vecinos se centran en que consideran que el solar en el que levanta el edificio figuraba como afectado en las normas subsidiarias de 1981, que rigen en la actualidad mientras no se apruebe un nuevo plan de ordenación urbana, y la realidad es que en la documentación oficial que figura en el Concello, el solar no figura como afectado y por lo tanto reúne condiciones para que se pueda construir en él. El inmueble es anexo al antiguo cuartel de la Guardia Civil y está al lado del río Celeiro. Lleva muchos años parado y por ello los vecinos mostraron su extrañeza cuando recientemente se demolió uno de los laterales de la casa y se comenzó a edificar. Las explicaciones que los responsables del equipo de gobierno ofrecieron a los residentes en la calle San Eufrasio no fueron del agrado de estos, por lo que no descartan iniciar movilizaciones en las próximas semanas. Las firmas que presentaron en el Concello no las hicieron pasar por el registro, por lo que están a la espera de presentarlas de nuevo y esta vez registrarlas para que todo el proceso esté amparado por la más estricta legalidad. Una de las soluciones que los afectados barajaron como más probable para solventar este problema era que el propio Concello adquiriera el solar para a continuación abrir en el lugar un vial con la suficiente anchura para evitar que continuara siendo un tapón urbanístico. El coste de esta operación sería difícilmente asumible por las arcas municipales. Los vecinos ya hablaron en diversas ocasiones con los responsables municipales y continúan a la espera de recibir una contestación a su problema.