Expolio en la escuela hogar

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Crónica | Denuncia pública del BNG de Becerreá El concejal nacionalista Xosé Antón Bao pide al Concello que vigile los desperfectos y robos que se registran en el local que sirvió de residencia a muchos estudiantes

11 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La escuela hogar de Becerreá ha pasado de ser un lugar de convivencia a un recinto abandonado y atractivo para los ladrones de lo ajeno. Acogió a niños y jóvenes de los pueblos más alejados de la comarca ancarina, procurándoles alojamiento y comida, para poder continuar sus estudios. Ahora, parte de las piezas de su cocina (que compartía con el colegio) y algunos muebles de sus habitaciones salen a la venta en subastas ilegales. El concejal del BNG, Xosé Antón Bao, ha sido el primero en criticar en público una situación sobradamente conocida en el pueblo, pero que nadie se ha atrevido a denunciar oficialmente. El edil nacionalista pide al Concello que aclare la situación administrativa del antiguo hogar, que debería haber sido ya transferido al Ayuntamiento por parte de la Consellería de Educación. Bao entiende que es necesaria una cierta vigilancia para asegurar que del antiguo hogar no sale ninguna pieza, ya que considera que muchas se podrían aprovechar. «Hai moito material nas cociñas, como fornos, neveras e outras pezas, que se poderían reutilizar e levar a outros centros públicos nos que fagan falla», indica Bao, quien reconoce que «xa está estendido de que a xente entra no edificio e despois anda negociando e vendendo cousas». Soluciones Por ello, pide al Ayuntamiento que tome cartas en el asunto porque «parece necesaria unha pronta intervención se se quere salvagardar todo ese material, o propio edificio e evitar máis destrozos e roubos». Un problema No es la primera vez que Bao detecta este problema. Reconoce que ya en las elecciones generales celebradas el pasado mes de marzo, los votantes que acudieron a la mesa instalada en la escuela hogar pudieron ver restos de tabaco y otros desperdicios, que claramente indicaban que el local recibía visitas. La solución está en la mano del organismo con competencias y, en este caso, el hogar está entre dos aguas. Entre las ideas planteadas, el Concello parece que se decanta por, en un futuro, rehabilitar el centro para destinarlo a residencia para personas mayores. Aunque por ahora, todo es un proyecto.