PUNTO DE VISTA | O |
04 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LA TODAVÍA recién elegida ejecutiva de la agrupación local del PSOE en Sarria ha incorporado nuevas caras al órgano rector del partido, en concreto diez, para compartir poltrona con los cuatro reeenganchados. Un análisis con un mínimo de racionalidad permite aseverar que se están sentando las bases para la promoción de algunas personas a operaciones políticas a medio plazo, dando la sensación de que los socialistas sarrianos han captado el mensaje de la necesaria renovación en contra de lo que acontece en su principal adversario, que persiste en el empeño de mantener contra viento y marea la cara de todos conocida. Muchos de los integrantes de la nueva ejecutiva socialista resultan desconocidos para la mayoría de los ciudadanos, mientras que otros, en cambio, ya desempeñan cargos públicos -concejales- con un cierto relanzamiento luego del golpe que supuso el acceso a la alcaldía del «independiente» José Antonio García en hábil -e inmoral- jugada que, de facto, generó la desactivación del poder del socialista Claudio Garrido. Y varios de los catorce popes están dotados de importante capacidad intelectual, política y de trabajo, e incluso de simpatía personal, en el concreto caso de uno de ellos que empieza a ser públicamente reconocida y vista con preocupación desde el PP. La tarea que les espera no ha de ser fácil pero, en caso de conjugar la habilidad con la capacidad y evitando rémoras del pasado, pueden sembrar hoy para recoger mañana el fruto de una nueva alternativa, máxime con el terreno abonado por el PP. Ahora bien, no estaría de más que pusiesen fin a la tendencia a remitir a la prensa cartas y comunicados con firmantes engañados y/o manipulados, ya que la coherencia entre lo que se pregona y lo que se hace es esencial y hasta diferencial.