El grupo de Iniciativa Galega (Inga) presentó un ruego para que el Ayuntamiento proceda a la limpieza de los parques y jardines de Monforte «de forma exhaustiva». Al mismo tiempo, reclama una mayor vigilancia para evitar que se abandonen materiales peligrosos, como restos de vasos y botellas, en zonas de divertimento, con el consiguiente riesgo de lesiones. Las concejalas de Inga tomaron esta decisión después de ser informadas, el pasado miércoles, de varios accidentes con heridos por cristales en el parque de la Compañía. Estos hechos se produjeron, detallan, «48 horas antes de que acabaran las fiestas, debido a los botellones y a la falta de seguridad, vigilancia y limpieza de tales lugares». Según señalan en un comunicado Lucía Vázquez y Raquel Álvarez, un niño de corta edad sufrió algunas heridas incisas por las que se le debieron aplicar puntos de sutura. Ellas mismas afirman haber comprobado, tras acercarse al parque, la existencia de cristales y trozos de vasos, «incluso en los columpios donde juegan los niños». Alcohol y menores En esta misma línea, Inga presentará una moción para que el Ayuntamiento redacte una ordenanza que sancione la venta de alcohol a menores y el consumo de este tipo de bebidas en la vía pública. Lucía Vázquez y Raquel Álvarez hacen un llamamiento para que las autoridades municipales «no pongan trabas y atiendan con la debida urgencia» las posibles reclamaciones de responsabilidad patrimonial que podrían plantearse por las heridas causadas por cristales en la Compañía. Invitan además al concejal responsable de las áreas de Parques y Limpieza, José Tomé, a que asuma sus competencias y tome medidas para que estos hechos no se repitan, en vez de preocuparse exclusivamente «por salvaguardar su imagen». Inga sostiene que el abandono de los parques contrasta con la preocupación que puso de manifiesto el equipo de gobierno por la actividad de los hosteleros durante las fiestas. Sobre este último coflicto, cuestiona «las posibles sanciones anunciadas por el alcalde por sobrepasar una delgada línea roja, que fue pintada en las calles por personal del Ayuntamiento sin que existiera ninguna reunión previa, ni comunicación al respecto».