El primer teniente alcalde y concejal de Medio Ambiente de Monforte, José Tomé, y el presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción (Apec), Hipólito Trinidad, firmaron ayer un convenio para la apertura de un punto autorizado de almacenamiento de tierras procedentes de excavaciones de obras. A diferencia de lo que sucede con los escombros, el vertido de este tipo de residuos no está permitido en el depósito de inertes que funciona en la carretera de A Pobra. El almacenamiento de tierras se hará en dos terrenos particulares, situados en las inmediaciones de la antigua chacinera, tras el acuerdo alcanzado por el Ayuntamiento con los propietarios. Ambas parcelas fueron excavadas cuando se construyó la N-120 para realizar los rellenos que requería el trazado de esta carretera. Tomé incidió en que el convenio satisface una vieja demanda de uno de los sectores económicos más dinámicos de Monforte, al tiempo que cumple un objetivo medioambiental «ao facilitar a rexeneración dos terreos, que recuperarán o seu relieve natural». El Ayuntamiento da este paso, precisó, tras recabar informes técnicos que avalan que el almacenamiento de tierras es viable con arreglo a la normativa de la Xunta. Sin excusas Los constructores no pagarán ningún precio por el vertido de tierras, lo que supone, en palabras del concejal, «un abaratamento de custes, que non lle deben reverter aos compradores das vivendas». También erradicará, a su juicio, «tentacións e excusas que xustifican a creación de verquedoiros incontrolados». Por parte de la Apec, Hipólito Trinidad felicitó al Ayuntamiento y a los constructores de Monforte por «deixar a un lado as súas discrepancias para aunar esforzos». De acuerdo con el texto del convenio, la delegación comarcal de la asociación se compromete a cerrar la entrada de ambas fincas y a elaborar un proyecto de regeneración de terrenos. Los constructores, a título particular, costearán las posibles reparaciones que se deriven del transporte de tierras. Dado que el volumen de metros cúbicos que pueden almacenar ambas fincas es superior a la previsible demanda del sector, el convenio establece que se comience por el relleno de una de las zanjas.