La organización no gubernamental Ecos do Sur incluyó a Monforte entre los cinco municipios gallegos en los que realizará una campaña con la que pretende fomentar el intercambio cultural y difundir valores de respeto, confianza y solidaridad con la población extranjera. Las actividades, dirigidas a adultos y niños, se desarrollarán a lo largo de este mes en pequeños ayuntamientos que están por encima de la media gallega en porcentaje de población inmigrante. Además de en Monforte, la experiencia para sensibilizar a la población sobre el fenómeno de la inmigración en Galicia se llevará a cabo en Negreira, Ponteareas, O Barco y Ames. En todos estos municipios los extranjeros son más el 2% del total del censo, tasa que corresponde a la media gallega. Ecos do Sur ha programado en Monforte una sesión de juegos didácticos para niños, que se celebrará en la casa de cultura de cinco a nueve de la tarde, y una mesa redonda en el salón de actos del consistorio. El coloquio comenzará a las siete de la tarde e intervendrán Ignacio Álvarez, sociólogo de Ecos do Sur; Ana Sánchez, de la asociación de emigrantes retornados; Tayron Goyes, inmigrante ecuatoriano; y María Rosa Freire, educadora de Cáritas Diocesana. Menor receptividad La finalidad última de las jornadas, en las que colabora la Consellería de Emigración, es combatir las actitudes racistas. «Falamos de concellos cun elevado porcentaxe de xente maior, que é menos receptiva aos extranxeiros», sostiene Francisco Hurtado, coordinador de la campaña. En algunos de los municipios incluidos se han producido situaciones de rechazo con residentes que proceden de otros países. «En Negreira non se lle deixaba xogar nun parque aos nenos marroquinos. Son casos illados que sofre especialmente xente de orixe africana ou asiática», explica Hurtado. Con una población inmigrante que en su mayoría procede de países sudamericanos, en Monforte no se han detectado casos de este tipo. Sin embargo, el colectivo extranjero padece las secuelas de otros tópicos todavía muy arraigados. Según el coordinador de la campaña de Ecos do Sur, «ademais do risco de ser explotados laboralmente só polo feito de ser extranxeiros, no caso da muller hai unha vinculació da procedencia co exercicio da prostitución». Hurtado espera que las jornadas contribuyan a facilitar la convivencia y a impulsar una valoración positiva de los inmigrantes. Este colectivo, destaca, «aporta man de obra, en tamén novos consumidores, en concellos onde os xóvenes buscan traballo nas cidades».