PUNTO DE VISTA | O |
13 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.LA SALVAJADA de Madrid ha tenido su justa respuesta en la ciudadanía. Hemos sido millones y millones de españoles los que salimos a la calle para expresar nuestra pacífica protesta, nuestra expresa manifestación de que la vida y la convivencia es lo más importante. Hemos dado todos un claro ejemplo a seguir. En las grandes ciudades, en las pequeñas capitales de provincia y en los núcleos de población de tipo medio. No es cierto lo que algunas personas dicen de que estos actos no sirven para nada. Sirven y sirven para mucho. Por una vez Sarria ha estado a la altura de las circunstancias. La unión de todos, sin personalismos y sin polémicas ha dado fruto. Ha sido un vivo ejemplo de que hay principios que están por encima de las diferencias personales y políticas, de que todos unidos podemos conseguir importantes objetivos. En estos días, en los que los ciudadanos estamos ciertamente muy afectados, es cuando debemos de mostrar nuestra solidaridad, con las víctimas de ahora y con las víctimas de antes, estableciendo un vínculo ciudadano en el que la vida y la normal convivencia estén por encima de todo. Ver a la corporación municipal en pleno sosteniendo una pancarta y arropada por miles de sarrianos ha sido una satisfacción. Lo cual viene a acreditar que es muy importante fijarnos más en lo que nos une que en aquello que nos separa. Dejemos pasar unos días para comprobar que no estamos ante un espejismo y que no se desperdicie una ocasión que puede ser determinante para poner fin a una lacra que ha sobrepasado ya el millar de muertos en tres décadas. Y confiemos en que los políticos sigan el ejemplo de los ciudadanos, no vaya a ser que en unos días, pasadas las elecciones de hoy, den la espalda a la sociedad y se circunscriban a defender su ansia, ejercicio y abuso de poder.