03 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.
A Celestino Torres ha librado en los últimos años prácticamente en solitario una batalla política para conseguir el cumplimiento de las inversiones comprometidas por Aqualia. En septiembre del 2002 presentó una primera moción, que no se incluyó en el orden del día de un pleno hasta enero del 2003, interesándose por el paradero de los 2,4 millones de euros. La propuesta, aprobada por unanimidad, implicaba la puesta en marcha de una comisión de investigación. Nazario Pin, alcalde en aquel momento, garantizó a Torres que la primera reunión se celebraría lo antes posible. Más de un año después, nada se sabe de aquella comisión.