LA TRIBUNA | O |
01 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.ESCRIBIR SOBRE los problemas de Monforte por libre, quiero decir, sin otros condicionantes que el interés general, es casi siempre predicar en desierto; sin embargo, a veces la razón o los avatares de la vida hacen que la prédica coincida con lo políticamente correcto. Es el caso de la última solución de la intersección de la N-120 y la C-601 y el acceso a la ciudad desde aquélla. Siempre he defendido dos entradas para Monforte: la del sur, aprovechando el enlace de Reboredo con las mejoras pertinentes, y la del este por la calle Benito Vicetto, que a su vez elimina el punto negro. Esta solución reparte el tráfico con equilibrio: por el sur hacia el Cabe por la futura ronda y al centro por el Reboredo, y por el este a la Florida por Benito Vicetto con destino al parador de turismo y la estación. Y además descongestiona el cogollo de la ciudad, ahora que se valora tanto la peatonalización. El proyecto es cosa de los técnicos, pero con algunas recomendaciones: que las características geométricas (radios, pendientes, carriles de incorporación...) sean las idóneas, y mejores que las del Reboredo; y teniendo en cuenta que la rotonda no es la solución ideal, ya que implica cruces a nivel Y de lo dicho anteriormente se deduce la mejora del enlace del Reoboredo.