?a introducción de la energía en la red general no es el único negocio posible de las centrales como las que están en proyecto en A Peroxa y Bóveda. En el primero de estos municipios, la empresa ourensana Ortoflor tiene previsto construir un invernadero al lado de la planta. Estas instalaciones aprovecharán para funcionar el calor sobrante de la combustión de la biomasa lo que supondrá para sus propietarios un considerable ahorro de energía. En cualquier caso, el proceso para poner en marcha estas plantas está resultando muy lento. Oriente Gay, que fue hasta enero coordinador de la producción hidroeléctrica de Unión Fenosa en Galicia, inició los primeros contactos hace diez años. «Coincidió -dice- con una oleada tremenda de incendios forestales que me hizo pensar que había que hacer algo para sacar la maleza del monte». Preguntando y llamando a muchas puertas, dio con una empresa vasca que estaba desarrollando la tecnología necesaria. Con ellos formó sociedad y empezó a trabajar y hace dos años inició los trámites para abrir la planta prevista para A Peroxa.