La minicentral de Tarrío esta dispuesta a compensar los daños del desprendimiento

La Voz LA VOZ | CHANTADA

LEMOS

04 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?a empresa que gestiona la minicentral de Tarrío está dispuesta a dialogar con los afectados por el desprendimiento de tierras ocurrido el día 25 en la parroquia chantadina de San Pedro de Líncora. Los portavoces de la empresa ya iniciaron los contactos con los propietarios de las diez fincas particulares que sufrieron algún tipo de daño. Los representantes de la empresa Navarro Generación S.A. no quieren que este suceso enturbie su relación con los propietaros de terrenos cercanos a la minicentral. Así explican su decisión de dialogar con los afectados para consensuar fórmulas de compensación por del derrumbe. Ellos siguen sosteniendo que el desprendimiento lo ocasionó posiblemente el reventón de una bolsa subterránea de agua, e insisten en que el canal que lleva el agua a la central no sufrió ninguna rotura. En nombre de esta empresa, Miguel Ángel González precisó ayer que los refuerzos metálicos instalados para consolidar la estructura del canal no son posteriores al suceso del 25 de enero, sino de mucho antes. «Llevan puestos varios meses», afirmó. Sin polémicas En cualquier caso, los responsables de la empresa dicen no querer que se genere ninguna polémica por este asunto. «Nosotros estamos allí, estamos implicados con esa zona y bajo ningún concepto queremos que haya malestar con los vecinos», explicó Miguel Ángel González. Como primer paso para llegar a un acuerdo con los propietarios afectados, representantes de la empresa se pusieron en contacto con todos ellos para una primera evaluación personalizada de los daños. Navarro Generación S.???A. también se ofreció a disponer del material necesario para despejar el paso por el camino rural que quedó cubierto por la tierra y los restos de árboles que cayeron ladera abajo hasta el cauce natural del río Asma. Esa pista, que está sin asfaltar, conduce a una importante zona de viñedos y está fuera de servicio desde la noche del desprendimiento.