En directo | Una alternativa a los típicos regalos navideños Ocupan el Paseo durante las fiestas. Su catálogo no es demasiado extenso (compactos, bufandas, algo de bisutería y piezas de artesanía) pero casi todo el mundo compra
30 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?legan cada invierno. Ourense es una ciudad de temporada para ellos. Igual que las zonas de costa se convierten en sus pueblos de alquiler durante el verano. El día se lo pasan en el Paseo y no es un juego de palabras. Allí tiran de la manta, tiran de un catálogo reducido pero resultón y tiran de paciencia. Todo, para ir tirando. Son los ecuatorianos y peruanos (éstas son, fundamentalmente, sus nacionalidades) que cada Navidad montan su particular tienda en la calle más transitada de la ciudad. Se han convertido en una postal típica de las fiestas, del invierno en general, y ofrecen una alternativa a las tradicionales compras navideñas. Cuando terminó la cuenta atrás para el final del año y empieza la de Reyes ofrecen una opción barata, diferente, cómoda de regalar. Los discos compactos se plantan en el Paseo, aunque no sólo por Navidad. Uno, tres euros. Dos, cinco. Aquí también hay ofertas aunque la calle no sea Carrefour. Cualquier pija aficionada a la moda diría que en la manta se pueden comprar todo tipo de complementos. Al grano: bufandas, chales, pañuelos. No hay stock pero casi. Las mochilas que cargan estos comerciantes estacionales, estos emigrantes que migran de un lado a otro durante todo el año en un país que no es el suyo, son el almacén del negocio. Si quieres el disco de Fran Perea (y no quieres gastarte los euros reglamentarios, los legales, porque para ti no los vale el chaval por mucho que se empeñe) y no está sobre la manta, pregunta. Es probable que aparezca en la mochila mucho más rápido que cualquier otro artículo en un establecimiento convencional. Al comprador no se le nota la prisa. Está de paseo y, de paso, mira. Pero al vendedor se le nota tenso. Es probable que acabe la jornada agarrotado. Tiene que estar atento a cada lado de la calle. Se tiene la jugada bien aprendida, bien ensayada. Si aparecen los locales la manta se convierte en un saco. Y si te visto, no me acuerdo hasta dentro de un rato, cuando vuelva a montar un chiringuito nada improvisado, por mucha pereza que le de. Es lo que hay. Los Reyes Magos pasarán por la manta seguro. Comprarán disco y pañuelos. Alguna pieza de madera, fabricada artesanalmente. Algún collar con mucho de étnico. A buen precio. Resolverán algunos compromisos, improvisarán detalles, prepararán sorpresas. En estos puestos del Paseo no hay horario. Nadie sabe cuándo abren ni cuándo cierran. Es un decir. Pero todo el mundo sabe a qué hora hay que ir. Los Reyes también. ¿Tirarán de manta este año?