El Concello evita ordenar su derribo hasta que se pronuncie la Confederación Hidrográfica Como mínimo tendrá que renunciar a utilizar uralita y deberá recortar la última planta
15 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?o habrá derribo inmediato para la bodega de tres alturas en construcción al borde de las fervenzas del río Asma. El Concello no actuará por ahora. Los responsables municipales han decidido esperar a que se pronuncien la Confederación Hidrográfica y la Consellería de Medio Ambiente, ya que el promotor de la obra ha prometido tratar de obtener permisos en estos dos departamentos oficiales para terminar su bodega. Si lo consigue, pedirá la licencia municipal de obra que debía haber gestionado antes de empezar a obrar. La existencia de esta construcción ilegal en plena ribeira trascendió gracias a una moción del PSOE. Al conocerla, el alcalde, Manuel Varela, prometió aplicar el máximo rigor si se demostraba que las obras carecían de permiso y suponían un atentado paisajístico. Después de revisar el informe elaborado por la policía local sobre el caso, el alcalde parece haber optado por enfriar el asunto. Al parecer, en este lugar existía ya una bodega desde hace cerca de veinte años, pero no de piedra sino hecha con bloques sin recubrir. Según las explicaciones del promotor de la obra, su intención es ampliar esta construcción. Lo está haciendo con ladrilos y bloques para las paredes y uralita para el tejado, pero tiene intención de recubrir con piedra los muros exteriores. Uralita y recorte Si estas gestiones ante la Confederación Hidrográfica y Medio Ambiente tienen éxito, los responsables municipales garantizan que velarán porque el acabado de la construcción sea respetuoso con el entorno -el promotor tendrá que renunciar a la uralita-, y que obligarán a recortar la planta superior.