LA TRIBUNA | O |
02 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.COMO USUARIO del servicio de oftalmología del Hospital Comarcal de Monforte, quiero dar a conocer a la opinión pública y a las autoridades del Sergas las irregularidades que he vivido en los últimos años. Al principio, me correspondía un oftalmólogo que no hacía caso a mis problemas de visión. Gracias a mi insistencia, al final me operó de cataratas. Y el resultado fue la ceguera del ojo afectado. Luego me enteré de que le pasó lo mismo a un montón de pacientes con la misma patología. Era un médico que estaba descentrado, e incluso resacoso. De esto doy fe porque lo he vivido en varias visitas. La dirección del hospital y el servicio de atención al paciente siempre taparon sus ausencias y malos modos. Al final, ya por desastre humano, se marchó de Monforte. La dirección, quizás por motivos políticos, siempre lo protegió y por lo tanto es cómplice de sus desmanes. Ahora hay otros oculistas pero el otro día comprobé cómo acudiendo al servicio de urgencias por unas quemaduras muy importantes en los ojos no fui atendido por el oftalmólogo de guardia porque no acudió. Parece que hace las guardias en Santiago. En este servicio de oftalmología reina la arbitrariedad.