Muchos pedales hacia Santiago

La Voz M.C. | SARRIA

LEMOS

Reportaje | Numerosos peregrinos recorren estos días la Ruta Jacobea en bicicleta El Camino de Roncesvalles a Compostela se puede realizar cómodamente en bicicleta en doce días. Esta modalidad gana cada vez más adeptos

09 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?n este mes de septiembre está siendo especialmente elevado el numero de peregrinos que hacen el Camiño de Santiago en bicicleta. En la jornada del lunes pasó por la villa sarriana un pelotón muy nutrido, y ayer otro de nueve ciclistas, pero con la peculiaridad de que cada uno empezó la ruta por su cuenta y finalmente acabaron rodando en grupo y hasta repartiéndose las tareas domésticas y de intendencia. Tanta compenetración alcanzaron en las diez etapas consumidas que uno de los participantes es el que cocina las cenas para todo el grupo. «Nos da mucho espagueti, pero bueno, es un buen cocinero», dicen. Los miembros del grupo, un canario, un madrileño, un vasco, un castellonense y varios catalanes, salieron de Roncesvalles hace diez días y tienen previsto llegar mañana a Santiago. Por las zonas de Castilla hicieron varias etapas de casi cien kilómetros, pero al llegar a León y Galicia, el terreno más montañoso impone unos 60 kilómetros diarios de promedio. En doce días Los miembros del grupo explican que casi todos los peregrinos que hacen el Camiño de Santiago en bicicleta invierten 12 jornadas. «Se puede hacer en diez, pero lo más interesante es ver el paisaje con calma, degustar la gastronomía de la zona y no viajar a toda velocidad», explican. Sarria, lo mejor Los ciclistas del grupo concluyen que las etapas de mayor belleza son la primera -Roncesvalles- y la de Pedrafita a Sarria. En estas dos el paisaje es mucho más frondoso y gratificante que en todas las zonas de Castilla. Desconocen lo que les espera a partir de la villa sarriana pero tienen claro que la etapa más dura fue la subida a Pedrafita. Además de la dureza del puerto, hay que subir por carretera, ya que el camino rural es muy tortuoso y no sirve para las bicicletas. Y para colmo de males, a este grupo le tocó un tiempo lluvioso y con niebla que les impidió ver el paisaje desde el alto de Pedrafita. Cuentan que otra jornada especialmente dura fue la de Burgos, en donde las tormentas convirtieron el camino en un barrizal desesperante que obligaba a detener la bicicleta cada kilómetro para limpiarla. Hoy esperan hacer el tramo de Sarria a Melide, en donde tienen previsto dar cuenta de una buena pulpada. Unos aseguran que con Ribeiro, otros prefieron el Albariño, pero ninguno había pensado en un buen tinto como les recomiendan al llegar a Galicia. Desde luego, parece que el Camiño de Santiago en bicicleta es más llevadero que a pie y permite disfrutar de los placeres de la gastronomía local.