El síndrome del maltratador

MARÍA FERNÁNDEZ

LEMOS

LA TRIBUNA | O |

08 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

ES BIEN conocido que los episodios más violentos en situaciones de maltrato familiar se suelen producir cuando la víctima se rebela y denuncia o simplemente pide la separación. El maltratador, que ha llegado a considerar como una cosa de su propiedad a la otra persona, no soporta la insumisión de ésta y con mucha frecuencia reacciona de forma irracional. Este mismo mecanismo sicológico creo que puede explicar la reacción de algunas personas frente a los recientes acontecimientos políticos de Sarria. Salvando las lógicas distancias, pues son comportamientos muy distintos en su resultado, que en modo alguno pretendo equiparar. Quizás desde el PSOE se consideraba el apoyo de los concejales del BNG como algo inevitable, que no merecía siquiera la pena negociar. ¿Qué otra cosa podían hacer aparte de apoyar al alcalde socialista? Quizás algunas personas del BNG se consideraban depositarios del mandato de sus electores y dueños de la voluntad de sus candidatos. Quizá por ello no son capaces de asumir que Sabela Caldas dijera non serviam y, como ocurriera en el relato bíblico, necesiten condenarla al fuego eterno. Sin duda éste es uno de los motivos fundamentales por los que el debate político en Sarria se apartó de argumentos racionales y derivó hacia el ataque personal, el tumulto y el insulto.