Análisis | Las discrepancias de Celestino Torres con su grupo mantienen la incertidumbre Hasta la votación en el pleno de constitución no se sabrá quien será el regidor monfortino: Severino Rodríguez, del BNG, o Lucía Vázquez, de Iniciativa Galega
13 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?ue el PP pudiese perder la mayoría absoluta en Monforte entraba dentro de lo predecible. También lo era que los pactos fuesen difíciles y no se llegase a un acuerdo hasta el pleno de constitución. Incluso era previsible que no hubiese pacto ni gobierno en mayoría, sino que gobernasen el PP o el BNG en minoría con un simple apoyo para conseguir la investidura. También era previsible un alcalde del BNG en un pacto tripartido con PSOE e Iniciativa Galega (Inga), o que gobernase Inga con el apoyo del PP. Todo era previsible menos que uno de los grupos acabase dividido porque una parte no quiere asumir la alcaldía ni con todo el oro que el PP puso sobre la mesa. La oferta Tampoco era previsible que el PP ofreciese un pacto firmado con quince puntos a cada cual más generoso y que venían a hacer justicia a la zona sur de Lugo. A decir de quien conoce los entresijos de ese pacto, cualquiera de esos quince compromisos era más que suficiente para un pacto o para lo que fuese. Autovías, una declaración de zona desfavorecida de nivel uno, etc, firmada con plazos cortos por la máxima autoridad regional del partido ... No era previsible. Ni justo. Si alguien firma eso es porque entiende que es necesario para la zona. Y si es necesario ahora, también lo era hace años, sin haber mezclado esas inversiones con un pacto político. Pero en Iniciativa Galega hay quien entiende que no es justo renunciar a todo eso. «Será feo para quien lo ofrece, pero no para quien lo recibe desde la humildad de una zona deprimida que necesita esas inversiones como agua de mayo», se lamentaba ayer uno de sus miembros. No era previsible, pero ha ocurrido. Iniciativa Galega se ha roto en dos mitades. Y Celestino Torres probablemente no votará hoy a la candidata de su propio partido para alcaldesa de Monforte. El ex alcalde e histórico dirigente de la CNG dijo ayer que no reconoce ninguna asamblea más que la del pasado miércoles. No quiere ni oir hablar de la nueva reunión celebrada en la noche del jueves a pesar de que existe un acta con 54 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones para gobernar apoyados por el PP. Torres dijo ayer que no sabe si esa reunión existió, que él no tiene constancia ni quiere tenerla. Se remite a la celebrada en la noche del miércoles por una treintena de personas y de la que, según dicen los miembros de Inga, no existe acta. Da igual. Al menos ayer, Celestino Torres afirmó que su grupo elegirá al alcalde del BNG y luego seguirá en la oposición. Pero parece que Celestino sólo podrá decidir sobre su voto. Sus dos compañeras, Lucía Vázquez y Raquel González, votarán previsiblemente a la candidata de Inga. El enfrentamiento es tan claro en el seno de los independientes que Celestino Torres llegó a decir que en la reunión de la noche del miércoles estaban casi todos los antiguos miembros de la CNG. La candidata Lucía Vázquez aclaraba ayer: «Yo estoy en Iniciativa Galega, y la reunión fue de este partido. Creo que la CNG no se presentó a estas elecciones». Otros miembros de Inga mostraron también su extrañeza porque el BNG pretenda investigar la contabilidad municipal solamente de los últimos cuatro años y no desde el año 89 (cuando todavía era alcalde Torres). En la anterior corporación se había aprobado realizar la auditoría desde el año 89 pero el BNG optó por aplicarla sólo en los últimos cuatro años. Engaño La actitud de Celestino Torres de permitir la negociación con el PP y pedir cada vez más concesiones para finalmente no aceptarlas crispó los ánimos entre muchos miembros de Inga, que se sintieron engañados, especialmente los que participaron en la negociación. Sin embargo Torres justificó su actitud en que la asamblea del miércoles decidió no aprobar el pacto, y eso puso punto y final a las discusiones para él. En definitiva, la incertidumbre se mantendrá hasta el pleno de constitución de hoy a las doce, cuando se sabrá a quien da la alcaldía el voto de Torres. En caso de que sea al BNG, el grupo de gobierno quedaría formado por cinco concejales del Bloque y tres del PSOE; lo que supone uno menos de la mayoría. Torres aseguró que él no gobernará nunca con los nacionalistas y por tanto ambos partidos tendrían que dirigir el ayuntamiento en minoría. En cualquier caso, si el PP regional considera que Monforte y la zona sur de Lugo necesitan todo lo que le ofreció a Inga para pactar, los próximos años deben ser sutanciosos en inversiones independientemente de quien gobierne Monforte.