?epresentantes de la Federación de Comercio, entre ellos su presidente, José María Seijas, se entrevistaron ayer con el alcalde, José López Orozco, para exponerle el momento en que se encuentra el proyecto del centro comercial abierto y recordarle la necesidad de que el Ayuntamiento aporte una parte del dinero preciso. Orozco mantuvo su ya expresado firme compromiso con esta iniciativa. Según los portavoces de los empresarios, el centro empezará a operar a finales de año. Seijas indicó que, de acuerdo con las previsiones, el proyecto no estará totalmente materializado hasta dentro de unos dos años o algo más; sin embargo, a finales de este, algunos comercios asociados ya estarán en disposición de ofrecer a sus clientes algunas de las ventajas que se prevén. En el desarrollo del proyecto, se está iniciando ahora la segunda fase que, básicamente, incluye la creación jurídica del centro, la selección de la gerencia, el diseño de la imagen corporativa, etcétera. El presupuesto para esta parte del proceso es de 154.000 euros; se cubre con una aportación de 94.000 euros por la Consellería de Industria y el resto, a partes iguales, por el Ayuntamiento y los propios comerciantes. Compromisos El presidente de la Federación de Comercio, José María Seijas, indicó que hasta el momento hay 220 empresarios que han asumido el compromiso de sumarse al centro abierto. El propio Seijas reconoció que en gran medida el éxito del proyecto depende de los comerciantes, tanto de su incorporación a él como de su capacidad para adaptarse a las indicaciones para su funcionamiento. Recordó que el centro abierto tendrá por ámbito el casco histórico, la calle Bispo Aguirre y el tramo de la avenida de A Coruña más próximo a la Muralla. Servicios Apuntó igualmente que entre las prestaciones de las que podrán beneficiarse los clientes figurarán bonos para los aparcamientos subterráneos y una guardería infantil; de esta última, reconoció que aún no se sabe dónde estará. Igualmente, los consumidores se beneficiarán de servicios de reparto a domicilio de las compras. Al margen del centro comercial abierto, es especialmente llamativa la falta de interés de los empresarios del casco histórico de la capital lucense por acogerse a las subvenciones para la renovación de los rótulos de los establecimientos, para que se adapten a la recomendaciones para el recinto amurallado.