El edificio del viejo matadero de Frigsa pronto será historia. Aunque aún en los inicios de una tarea que durará alrededor de tres meses, la empresa contratada para su derribo por Eroski, en función del convenio que firmó con el Ayuntamiento, ya está trabajando. El estado de abandono que presentaba el inmueble, a pesar de que desde hace ya muchos meses estaba tapiado, fue motivo de numerosas críticas vecinales. El edificio sufrió a lo largo de las últimas décadas varios incendios. Fue también escenario del suceso que provoca que dos familias reclamen al Concello sendas indemnizaciones. Vigilancia Todo el recinto de la antigua Frigsa cuenta desde hace meses con vigilancia de una empresa de seguridad, una medida que el gobierno local se resistió a poner en práctica durante largo tiempo. En el terreno que ocupan el viejo matadero y otras construcciones próximas se levantarán, de acuerdo con las previsiones, un centro cultural y otro deportivo. El reelegido alcalde López Orozco propuso durante la campaña la creación de un museo interactivo de la ciudad en el indicado centro cultural. El entorno de esta zona dotacional mejorará también con la ampliación de Duquesa de Lugo hacia la estación del ferrocarril, de acuerdo con las previsiones del Concello, de la Diputación y de la Xunta.